Todos los casos internacionales

"Los FANIs existen", asegura "ex" funcionario de Inteligencia de EEUU

publicado a la‎(s)‎ 25 may 2021 6:21 por Plataforma Sites Dgac   [ actualizado el 25 may 2021 6:21 ]

A medida que avanza 2021, crece la expectación respecto a un informe que debería emitir el Pentágono a comienzos de junio a pedido del Congreso de Estados Unidos. Y es que no se trata de un informe cualquiera: es uno específico sobre lo que saben las agencias de Inteligencia sobre Fenómenos Aéreos No Identificados (FANI).
El polémico ex funcionario de Inteligencia de Estados Unidos y actual divulgador sobre la realidad de los fenómenos aéreos no identificados Luis Elizondo.
Desde que en 2017 se filtraron videos de la Marina estadounidense que mostraban objetos voladores de origen desconocido filmados por pilotos de combate, uno de los personajes que ha concentrado la atención de los medios ha sido Luis Elizondo, un ex funcionario de Inteligencia de Estados Unidos que dirigió una investigación secreta del Pentágono sobre fenómenos aeroespaciales no identificados.

Pese a que aún existe cierta reticencia por parte de las autoridades estadounidenses a hablar públicamente sobre el asunto, Elizondo cree que eso podría cambiar ante la inminente emisión del informe del Pentágono.

“El nivel de interés está alcanzando una masa crítica… Ahora que el Gobierno ha admitido la realidad de los Fenómenos Aéreos No Identificados… va a ser realmente difícil dar pie atrás”, comentó.

Tabú a alto nivel

Elizondo se unió al Programa de Identificación de Amenazas Aeroespaciales Avanzadas (AATIP, por su sigla en inglés) del Pentágono en 2008 y fue el director de dicho programa entre 2010 y 2017.

En el marco de su trabajo, tuvo acceso a información clasificada del Pentágono sobre el tema y entrevistó a testigos militares que tuvieron encuentros con FANIs “casi a diario”. Algunos pilotos dijeron haber tenido cuasi colisiones con extraños objetos, como, por ejemplo, “una esfera dentro de la cual había un cubo”.

Entre otras cosas, Elizondo analizó información como datos de radar y electroópticos que mostraron que algunos objetos desconocidos se desplazaron 96 kilómetros en cinco segundos y descendieron a velocidades de 22 kilómetros por segundo.

Pese a la importancia de los datos recabados, el ex funcionario del Departamento de Defensa de Estados Unidos asegura que en muchos casos sus superiores preferían hacer oídos sordos a esa información, en algunos casos por motivos religiosos, pues relacionaban el estudio de los FANIs con temas demoníacos.

Elizondo intentó que algunos de sus superiores, como el general James Mattis, dieran una mirada seria a sus hallazgos, pero asegura que altos funcionarios de Inteligencia se lo impidieron. Frustrado, renunció a su cargo en el Pentágono en 2017 para luego unirse a To the Stars Academy of Arts and Science, un grupo privado liderado por el ex rockero del grupo Blink-182 Tom DeLonge.

Fue durante la relación de Elizondo con To the Stars Academy —agrupación de la que se desvinculó a fines de 2020— que se filtraron al público los videos de la Marina estadounidense y él se convirtió en una celebridad al aparecer en programas de gran audiencia de History Channel, como “No Identificado”.

Amenaza extranjera

Actualmente, el “ex” funcionario de Inteligencia estadounidense continúa trabajando en pos de la divulgación de la realidad de los fenómenos aéreos anómalos entre la opinión pública, pero asegura que hay ciertas cosas que no puede revelar directamente, pues está sujeto a un acuerdo de confidencialidad de por vida con el Gobierno estadounidense.

Sin embargo, al recordar sus años en el Pentágono, Elizondo afirmó que su mayor preocupación en torno a los FANIs no era el temor a un posible origen extraterrestre, sino a que pertenecieran a países rivales de Estados Unidos.

“Estábamos rezagados en la curva de poder” debido a que los jefes militares hacían vista ciega a los fenómenos inexplicados, aseguró. “Sabíamos que adversarios extranjeros en otros países están interesados en este tópico. Por eso, esto se convierte en un problema real desde la perspectiva de la seguridad nacional”, agregó.
 
“Esto no es una conversación tonta. Es sobre alguien, en algún lugar, que está desplegando tecnología más allá de la próxima generación, que permite a un artefacto volar sin alas ni una construcción aerodinámica, en nuestro espacio aéreo controlado. Y no hay mucho que podamos hacer al respecto”, advirtió.

Uno de los aliados de Elizondo en el Congreso estadounidense ha sido el ex líder de la mayoría en el Senado y senador demócrata por el estado de Nevada Harry Reid, que una vez se atribuyó haber conseguido financiamiento por 22 millones de dólares anuales para el AATIP.

Ante dudas y cuestionamientos respecto al papel de Elizondo en ese programa, Reid lo ha defendido públicamente en los últimos años y a fines de abril de 2021 emitió un comunicado en que afirmó que “el señor Elizondo ha pasado su carrera trabajando sin cesar en las sombras sobre temas de seguridad nacional, incluyendo la investigación de FANIs en calidad de director del AATIP. Realizó esas tareas en forma admirable”.

Aeronaves imposibles

Pese a estar sujeto al acuerdo de confidencialidad, entre las cosas de las que se enteró cuando trabajó en el AATIP Elizondo describe aeronaves que volaban a 17.700 kilómetros por hora, “haciendo virajes locos en ángulo recto” y que podían revertir de curso en forma “instantánea”.

Para efectos comparativos, explicó que en el avión espía SR-7 Blackbird de la Fuerza Aérea estadounidense —que puede alcanzar los 3.380 kilómetros por hora—, “si querías doblar a la derecha, te tomaría cruzar cerca de la mitad del estado de Ohio para hacerlo”.
 
“Estas cosas no tienen alas, cabinas, superficies de control… ni señales obvias de propulsión, y de algún modo son capaces de desafiar los efectos naturales de la gravedad de la Tierra. ¿Cómo es eso posible?”, se preguntó.

“Los humanos pueden aguantar 9 veces la fuerza de gravedad (9 Gs) por un periodo corto de tiempo antes de sufrir consecuencias físicas negativas. El avión caza F-16 comienza a sufrir fallas estructurales a unos 17 Gs. Los objetos que estamos viendo están haciendo 600 Gs. Obviamente, mucho más allá que las limitaciones saludables de cualquier cosa, incluyendo quienquiera o lo que sea que está dentro del vehículo”, explicó.

Sin embargo, Elizondo recalcó que, más que la posibilidad de que esas aeronaves sean operadas por seres de otros mundos, la mayor preocupación es que respondan a tecnologías de potencias extranjeras humanas.

“Asumamos que es algún tipo de tecnología de adversarios o extranjera que por varias décadas ha logrado adelantarnos y evadir a los 18 miembros de la comunidad de Inteligencia. Eso sería una falla de Inteligencia que eclipsaría prácticamente cualquier otra cosa que este país ha enfrentado jamás”, concluyó.

Fuente: The New York Post.

Revelan nuevos avistamientos de la Marina estadounidense

publicado a la‎(s)‎ 11 may 2021 6:52 por Plataforma Sites Dgac

A fines de marzo de 2021, un medio estadounidense dio a conocer nuevos incidentes en que embarcaciones de la Marina de Estados Unidos que realizaban operaciones costa afuera de California habrían sido asediadas por fenómenos aéreos no identificados en noches consecutivas en julio de 2019.
El destructor estadounidense USS Kidd.

Un miembro de un equipo "SNOOPIE" de la Marina estadounidense.

El Jefe de Operaciones Navales de la Marina estadounidense, Almirante Michael Gilday.
En una investigación de The War Zone, del medio digital The Drive, Adam Kehoe y Marc Cecotti revelaron que durante las noches del 14, 15, 25 y 30 de julio de 2019 al menos seis objetos voladores no identificados volaron en las inmediaciones del destructor de la Marina estadounidense USS Kidd.

En esa área del Océano Pacífico también navegaban los destructores USS Rafael Peralta, USS Russell, USS John Finn y USS John Hamilton, por lo que sus tripulaciones también pudieron observar los fenómenos de origen desconocido y todo lo anterior provocó una investigación que llegó hasta los niveles más altos de la jerarquía de la Marina y que también involucró a elementos de la Guardia Costera y del FBI.

Según explican los autores del artículo de The War Zone, las primeras noticias sobre el incidente salieron a la luz el año pasado a través del documentalista Dave Beaty. A partir de eso, los autores pidieron más información a las autoridades pertinentes en virtud de la Ley de Libertad de Información (FOIA, por su sigla en inglés), que resultaron en la divulgación de las bitácoras de las embarcaciones involucradas.

“Drones” no identificados

De acuerdo la bitácora correspondiente al 14 de julio, los incidentes comenzaron a las 22:00, hora local, con la observación de lo que los efectivos de la Marina denominaron “drones” o “vehículos aéreos no tripulados” (UAV, por su sigla en inglés).

Se trataba de dos objetos voladores de origen desconocido en las inmediaciones del USS Kidd, por lo que el destructor desplegó a un grupo denominado “SNOOPIE”, que es un equipo de Inteligencia fotográfica de a bordo que tiene la tarea de documentar contactos desconocidos, eventos y objetos de interés en forma rápida.

Momentos después del avistamiento, el destructor entró en una condición de comunicaciones restringidas para reforzar la seguridad operacional, lo que quedó consignado en la bitácora con el nombre clave de “River City 1”.

Menos de 10 minutos después de la primera detección, el USS Kidd dio aviso al USS Rafael Peralta, que entonces activó a su propio equipo SNOOPIE, y la bitácora de esa segunda embarcación muestra que el USS John Finn también registró el avistamiento de dos “drones” encima.

La bitácora del USS Rafael Peralta describe la observación de una luz blanca sobre la cubierta del destructor, que logró mantenerse a la misma velocidad de 16 nudos para mantenerse flotando sobre la plataforma de aterrizajes para helicópteros del destructor.

El artículo destaca que ese dron estaba operando en condiciones de baja visibilidad —de menos de una milla— y de noche. En total, ese encuentro duró más de 90 minutos, bastante más tiempo de lo que pueden operar los drones disponibles en el comercio.

En las inmediaciones también había embarcaciones civiles, como el carguero Bass Strait, el carguero liberiano Sigma Triumph y el ORV Alguita.

Segunda noche

Al día siguiente, 15 de julio de 2019, el USS Rafael Peralta fue el primero en observar objetos no identificados y desplegó a su equipo SNOOPIE a las 20:39, hora local. El USS Kidd hizo lo propio a las 21:00, hora local, tras observar a los objetos, y a las 21:20 escribió en su bitácora “múltiples UAV alrededor del barco”.

Esa noche, también se registró actividad inusual alrededor del USS Russell. Su bitácora registró que los drones descendieron y realizaron movimientos adelante, atrás, a la derecha y a la izquierda.

El USS Rafael Peralta recibió un llamado por radio del crucero Carnival Imagination, que pasaba por las inmediaciones y que notificó que los drones no eran suyos, y que veían a cinco o seis maniobrando cerca.

De acuerdo al artículo de The War Zone, “pese a que el evento duró tres horas, ninguno de los barcos involucrados parece haber podido identificar a los drones”, y la información divulgada como respuesta a la solicitud en virtud de la FOIA muestra que la investigación de los avistamientos comenzó en forma inmediata, con correos electrónicos al respecto el 17 y 18 de julio.

Incidentes posteriores

Mientras la investigación de los avistamientos anteriores estaba en curso, tuvieron lugar nuevas observaciones el 25 y 30 de julio. El primero involucró nuevamente al destructor USS Kidd, comenzó a eso de las 1:20, hora local, y el equipo SNOOPIE del barco fue desplegado a las 1:52, hora local.

La observación del 30 de julio fue más larga. El equipo se activó a las 2:15, hora local, y fue desactivado a las 3:27, hora local.

“Si los drones no eran operados por militares estadounidenses, estos incidentes representan una brecha a la seguridad altamente significativa. Si fueron parte de algún tipo de acción encubierta, no está claro por qué volaron tan abiertamente y tan frecuentemente en forma casi hostigante. Lo que es más preocupante, si estuvo involucrado un Estado extranjero, ¿desde dónde exactamente fueron lanzados los drones?”, escriben los autores al final del artículo de The War Zone.

“Una cosa es más o menos segura: la Marina estadounidense tiene una gran cantidad de información sobre estos eventos. Los documentos obtenidos muestran que se desplegaron múltiples equipos fotográficos de Inteligencia independientes”, concluyen.

En otro artículo publicado un par de semanas después, los autores afirmaron que el Almirante Michael Gilday, Jefe de Operaciones Navales de la Marina estadounidense, dijo que la Institución aún no ha podido determinar la identidad de los objetos captados costa afuera de California por la tripulación de varios destructores en julio de 2019.

Inteligencia de EEU. UU. y los informes OVNI

publicado a la‎(s)‎ 12 abr 2021 7:18 por Plataforma Sites Dgac

Durante la última semana de marzo de 2021, tanto los seguidores de la ufología como gente que no tiene un interés particular por el tema se sorprendieron con las declaraciones emitidas por el ex jefe de Inteligencia estadounidense John Ratcliffe durante una entrevista en televisión respecto a un informe sobre objetos voladores no identificados que deberá emitir el Pentágono en los próximos meses.
El ex director de Inteligencia de Estados Unidos, John Ratcliffe.

El ex jefe del Programa de Seguridad de Israel, Haim Eshed.

El astrónomo y catedrático de la Universidad de Harvard Avi Loeb.
En una conversación al aire con la periodista Maria Bartiromo de la cadena Fox News el viernes 19 de marzo de 2021, Ratcliffe, que fue el Director Nacional de Inteligencia durante los últimos ocho meses del Gobierno de Donald Trump, dijo que “hay muchos más avistamientos de los que se han divulgado”.

“Cuando hablamos de avistamientos, hablamos de objetos que han sido vistos por pilotos de la Marina o de la Fuerza Aérea, que han sido detectados por imágenes satelitales, realizando acciones que, francamente, son difíciles de explicar, movimientos que son difíciles de replicar, porque que no tenemos la tecnología para viajar a velocidades que exceden la velocidad del sonido sin un estampido sónico”, agregó.

Las declaraciones de Ratcliffe provocaron expectativas ante un informe que tendrá que emitir el Pentágono a pedido del Congreso estadounidense alrededor de junio de este año, en que tendrá que detallar “todo lo que sabe” sobre fenómenos aéreos no identificados.

Avistamientos en el mundo

El lunes 28 de diciembre de 2020, el ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un proyecto de ley de 2.300 millones de dólares que en lo principal apuntaba a entregar un apoyo financiero a los afectados por la pandemia de Coronavirus.

Sin embargo, varias leyes no relacionadas con eso fueron añadidas al documento de 5.593 páginas y una de ellas llamó a los servicios de Inteligencia a presentar al Comité de Inteligencia del Senado un informe sobre “Fenómenos Aéreos No Identificados” (UAP, por su sigla en inglés) en un plazo de 180 días.

“En resumen, hay cosas que estamos observando que son difíciles de explicar, y, de hecho, hay bastantes de ellas, esa información está siendo recogida y será presentada de forma que el pueblo estadounidense pueda ver”, comentó Ratcliffe en la entrevista con Fox News.

“Ha habido avistamientos en todo el mundo, y cuando hablamos de avistamientos, no es sólo un piloto y un satélite o alguna recolección de inteligencia. Usualmente, tenemos múltiples sensores que están detectando estas cosas”, añadió el ex jefe de Inteligencia estadounidense.

Las declaraciones de Ratcliffe se suman a otras emitidas en los últimos meses por académicos y funcionarios gubernamentales de alto nivel, a veces bastante más sensacionalistas. Por ejemplo, hace algunos meses el ex jefe del Programa de Seguridad de Israel Haim Eshed llenó titulares de prensa cuando dijo que, al parecer, seres extraterrestres viven entre los seres humanos.

De igual modo, el astrofísico israelí radicado en Estados Unidos Abraham “Avi” Loeb también ha provocado revuelo en los últimos meses al afirmar, desde su posición como catedrático de la prestigiosa Universidad de Harvard, que un objeto interestelar bautizado por los astrónomos como Oumuamua se trataría en realidad de un artefacto tecnológico de origen extraterrestre y en febrero expuso esa teoría en su libro Extraterrestre.

¿Buenas explicaciones?

Al finalizar su entrevista con Maria Bartiromo en Fox News, John Ratcliffe dejó entrever que es posible que el Gobierno estadounidense divulgue más información que nunca antes sobre fenómenos aéreos no identificados cuando emita el informe esperado por muchos.

“Cuando vemos estas cosas, Maria, siempre buscamos una explicación plausible, si el clima puede provocar perturbaciones visuales, o a veces nos preguntamos si nuestros adversarios tienen tecnologías que estén un poco más avanzadas de lo que creíamos o de lo que nos habíamos percatado”, comentó Ratcliffe.

“Pero hay instancias en las que no tenemos buenas explicaciones para algunas de las cosas que hemos visto y cuando esa información sea desclasificada voy a poder hablar un poco más sobre eso. Creo que será saludable que se divulgue tanta información como sea posible”, concluyó.

Ufólogo asegura que Gobierno de EEUU reconoció tener restos de OVNIs

publicado a la‎(s)‎ 5 abr 2021 6:35 por Plataforma Sites Dgac

Prácticamente desde el inicio de lo que se ha denominado la “era OVNI contemporánea” a mediados de 1947, los estudiosos de los reportes de avistamientos de objetos voladores no identificados han especulado sobre la supuesta recuperación de material y restos provenientes de ellos.
El edificio del Pentágono en Estados Unidos.

Fotografía de material supuestamente recuperado de un fenómeno aéreo anómalo presentado por To the Stars Academy of Arts and Science.
La historia más famosa vinculada a la eventual recuperación de restos es el conocido “caso Roswell”, cuando a comienzos de julio de 1947 el administrador de un rancho en el estado de Nuevo México, a cierta distancia del poblado de Roswell, recogió material de algo que había caído en tierras de la propiedad, que no pudo ser identificado ni por él ni por militares de la base aérea de Roswell y que en una primera instancia fue catalogado como restos de un “disco volador”.

Sin embargo, sólo horas después los superiores militares estadounidenses aseguraron que los restos correspondían a un globo meteorológico y, décadas más tarde, las autoridades revelaron que se había tratado de un globo de un proyecto secreto llamado Mogul.

Desde entonces, y a partir de otros casos, ufólogos de todo el mundo han especulado que las autoridades estadounidenses tendrían en su poder restos de materiales provenientes de OVNIs estrellados, y algunos incluso han ido más allá y han dicho que varios de los adelantos tecnológicos actuales se derivan del estudio en secreto de esos materiales por parte de laboratorios de la industria privada.

Sin embargo, a fines de febrero de 2021 un ufólogo estadounidense llamado Anthony Bragalia provocó sorpresa al anunciar que el Pentágono habría admitido poseer restos de OVNIs y haber divulgado resultados de pruebas que habría practicado a dicho material, en respuesta a una solicitud de Bragalia en virtud de la Ley de Libertad de Información (FOIA).

Documentación

A fines de diciembre de 2017, Bragalia envió una solicitud en virtud de la FOIA a la Agencia de Inteligencia para la Defensa (DIA) de Estados Unidos para pedir información sobre materiales similares al metal que iban a ser almacenados en galpones en la zona de Las Vegas, Nevada, establecidas allí con relación al Programa de Identificación de Amenazas Aeroespaciales Avanzadas (AATIP, por su sigla en inglés), que operó aproximadamente entre 2007 y 2012.

En el documento, Bragalia solicitó información de todo tipo sobre el material, como su descripción física, su fuente u origen, las circunstancias en que había sido obtenido, la agencia del Gobierno estadounidense encargada de custodiar el material, los nombres de los autores de informes analíticos realizados al material y sus respectivos títulos, los nombres de los contratistas privados encargados del almacenamiento y estudio del material y los resultados obtenidos del análisis de dichos restos.

Tras una espera de poco más de tres años y la insistencia del impaciente Bragalia, la DIA respondió indicando que la búsqueda arrojó cinco documentos, con un total de 154 páginas, que respondían a su solicitud.

El jefe de la administración de registros y servicios de información de la DIA, Steven Tumiski, que firmó la respuesta a Bragalia, agregó que había decidido retener algunas partes de los cinco documentos indicados para proteger la identidad y privacidad de empleados de la agencia, resguardar información sobre la estructura organizacional de la DIA y sus funciones.

De acuerdo a Bragalia, varias de las páginas que recibió junto a la respuesta a su solicitud FOIA son “informes de tecnología avanzada” sobre el Nitinol, una aleación metálica que tiene la propiedad de recuperar su forma tras ser manipulada, en que se explora su potencial para integrarlo al cuerpo humano para fortalecer la salud.

En los documentos recibidos por Bragalia también se menciona el uso potencial de algunos de los materiales en “plataformas aeroespaciales avanzadas” y se hace referencia a características deseadas que tienen los materiales, como ser extremadamente livianos y resistentes.

El excéntrico “Tony” Bragalia

Aunque Anthony “Tony” Bragalia no es un ufólogo tan conocido públicamente, sí es un nombre conocido desde hace algunos años por gente vinculada a la ufología. 

Bragalia solía entrar en acaloradas discusiones y debates en el blog UFO Conjectures del estudioso Rich Reynolds y en 2009 comenzó a publicar artículos en los que defiende que el famoso caso OVNI de Socorro, en Nuevo México (abril de 1964), se trató de una broma perpetrada por estudiantes universitarios, pese a que no ha presentado pruebas concluyentes al respecto.

Al mismo tiempo, Bragalia, que también ha investigado sobre el caso Roswell, está convencido de que lo que se precipitó a tierra en 1947 fue una nave extraterrestre y en 2015 fue partícipe de un enorme fraude organizado por el periodista mexicano Jaime Maussan, que, ante unas 6.500 personas que pagaron un boleto de entrada, presentó en el Auditorio Nacional de México una diapositiva de lo que dijo que se trataba del cadáver de uno de los “extraterrestres” recuperados en Roswell.

Pocas horas después de la divulgación pública de la “diapositiva de Roswell”, un grupo de estudiosos de distintos países y organizados a través de Internet demostraron que esa diapositiva en realidad correspondía al cuerpo momificado de un niño nativo estadounidense que había estado en exhibición durante años en el Museo Arqueológico de Chapin Mesa, en Mesa Verde, Colorado, Estados Unidos.

Aunque tras la revelación del origen de la diapositiva Bragalia fue el primero en distanciarse del fraude de Maussan y ofrecer disculpas públicas, siempre se ha caracterizado por ser un personaje polémico dentro de la ufología. Al parecer, tampoco es amigo de las cámaras, por lo que es difícil encontrar fotografías suyas en Internet.

En una reciente entrevista, el ufólogo español José Antonio Caravaca le preguntó a Bragalia, entre otras cosas, si cree que a mediados de 2021 vamos a acceder a más información sobre los fenómenos aéreos anómalos o sobre Roswell cuando se publique un informe que solicitó el Congreso al Pentágono estadounidense.

“Definitivamente, no. Todos tenemos que seguir investigando y persiguiendo diferentes ángulos de la verdad sobre Roswell y no sólo confiar en los documentos oficiales desclasificados que sólo nos muestran lo que quieren”, fue la enfática respuesta del polémico estudioso.

También aún flota la duda respecto a qué son los materiales de los que habla la documentación recibida por Bragalia. Mientras él sostiene que se trata de restos de OVNIs recuperados y estudiados por Estados Unidos, sus críticos aseguran que en realidad se derivan de la investigación sobre nuevas armas y nuevos materiales.

Los documentos entregados por la DIA a Anthony Bragalia (en inglés) pueden ser consultados y descargados desde los siguientes vínculos:

https://7f215854-ce29-4a12-9bb0-f4e7eb88d38a.filesusr.com/ugd/aa4aac_e69847bdf5814f43b69d49e2962a17d8.pdf

https://7f215854-ce29-4a12-9bb0-f4e7eb88d38a.filesusr.com/ugd/aa4aac_4b1d0bacf5bc4db0922c82b4fad3d132.pdf

El Pentágono emitirá informe sobre Fenómenos Aéreos Anómalos

publicado a la‎(s)‎ 12 mar 2021 3:53 por Plataforma Sites Dgac

El lunes 28 de diciembre de 2020, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un proyecto de ley de 2.300 millones de dólares que en lo principal apunta a entregar respaldo financiero a los afectados por la pandemia de Coronavirus.
Fotograma de un fenómeno aéreo no identificado extraído de un video filtrado en 2017 y posteriormente desclasificado por el Pentágono estadounidense.

El senador republicano por el estado de Florida Marco Rubio.

El astrofísico Eric W. Davis.
Sin embargo, varias leyes no relacionadas con eso fueron añadidas al documento de 5.593 páginas y una de ellas llama a los servicios de Inteligencia de estados Unidos a presentar al Comité de Inteligencia del Senado un informe sobre “Fenómenos Aéreos No Identificados” (UAP, por su sigla en inglés) en un plazo de 180 días.

Específicamente, en la sección “comentario del comité” de la Ley de Autorización de Inteligencia para el Año Fiscal 2021 se instruye al Director de Inteligencia Nacional y al Secretario de Defensa a emitir un informe no clasificado en un plazo de 180 días en que informen al Congreso estadounidense todo lo que el Pentágono sabe sobre FANIs.

De acuerdo a la instrucción del Comité de Inteligencia del Senado, el informe debe contener “análisis detallados” de datos sobre OVNIs e Inteligencia recolectada por la Oficina Naval de Inteligencia, la Fuerza de Tareas sobre Fenómenos Aéreos No Identificados (UAPTF, por su sigla en inglés) y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).

El reporte también tendrá que describir en detalle “un proceso interagencias para asegurar la oportuna recolección de datos y el análisis centralizado de todos los reportes de fenómenos aéreos no identificados para el Gobierno Federal” y designar a un funcionario responsable de ese proceso.

A los legisladores estadounidenses les preocupa que “no haya un proceso unificado y abarcador dentro del Gobierno Federal para recolectar y analizar la Inteligencia sobre fenómenos aéreos no identificados, pese a la amenaza potencial” y es por eso que consideran esencial tener un reporte detallado sobre los UAP, reza el texto del proyecto de ley.

Tecnología extranjera

La legislación también solicita información sobre cualquier tecnología que China, Rusia, Irán, Corea del Norte u otros países tengan en este campo, incluyendo “amenazas aeroespaciales o de otro tipo presentadas por los fenómenos aéreos no identificados para la seguridad nacional, y una evaluación respecto a si esta actividad de fenómenos aéreos no identificados pueda ser atribuida a uno o más adversarios extranjeros”.

En ese sentido, el reporte también debe identificar “cualquier incidente o patrón que indique que un potencial adversario pueda haber logrado capacidades aeroespaciales extraordinarias que pudieran poner en riesgo a fuerzas estratégicas o convencionales de Estados Unidos”.

El senador republicano por el Estado de Florida Marco Rubio, que es el presidente en funciones del Comité Selecto de Inteligencia del Senado, dijo a la filial de CBS en Miami que su preocupación principal son reportes de aeronaves no identificadas sobre bases militares estadounidenses y que es del interés del Gobierno determinar quién es el responsable.

En ese sentido, manifestó su preocupación de que China, Rusia o algún otro adversario haya conseguido “algún salto tecnológico” que “les permita realizar este tipo de actividad”.

Según Rubio, algunos de los objetos voladores no identificados sobre bases estadounidenses posiblemente exhibieron tecnologías que no forman parte del arsenal estadounidense. Y agregó: “Quizás hay una explicación completamente aburrida para eso. Pero necesitamos averiguar”.

Aunque no está claro cuánto será revelado en el reporte, Nick Pope, un ex investigador sobre fenómenos aéreos anómalos en el Ministerio de Defensa de Reino Unido, cree que la “hipótesis extraterrestre” aún no puede ser descartada.

“Bueno, es interesante porque el senador Marco Rubio dijo que casi prefiere que se trate de alienígenas, porque si resulta ser China o Rusia, entonces estamos en graves problemas porque el tipo de velocidades y maniobras y aceleraciones de la que son capaces estos objetos es realmente preocupante. Espero que determinemos eso”, comentó Nick Pope en el show de Tucker Carlson.

AATIP y material exótico

En 2017, el periódico The New York Times divulgó la existencia de una unidad llamada Programa de Identificación de Amenazas Aeroespaciales Avanzadas (AATIP, por su sigla en inglés). Funcionarios del Departamento de Defensa dijeron en esa época que esa unidad, y sus 22 millones de dólares en financiamiento, había dejado de funcionar en 2012.

Sin embargo, personas que trabajaban en el programa dijeron que aún operaba en 2017 y después, en declaraciones que posteriormente fueron confirmadas por el Departamento de Defensa de Estados Unidos. En la actualidad, el programa es el UAPTF mencionado al comienzo del artículo.

Harry Reid, un ex senador demócrata por el estado de Nevada que abogó por el financiamiento para el programa OVNI anterior cuando era líder de la mayoría en el Senado, afirmó que cree que podrían haberse estrellado en la Tierra objetos de origen desconocido y que los materiales recuperados deberían ser estudiados.

Eric W. Davis, un astrofísico que trabajó como subcontratista y posteriormente como consultor para el programa OVNI del Pentágono desde 2007, afirmó que, en algunos casos, el examen de los materiales no había logrado determinar su fuente, lo que lo llevó a concluir que “no pudimos haberlo creado nosotros”.

Davis, quien actualmente trabaja para una corporación aeroespacial que es un contratista de Defensa, afirmó que impartió una charla clasificada a una agencia del Departamento de Defensa en marzo de 2020 sobre la recuperación de “vehículos extraterrestres no fabricados en esta Tierra”.

Además, aseguró que el 21 de octubre de 2019 dio charlas clasificadas sobre la recuperación de objetos inexplicados a miembros del personal del Comité de Servicios Armados del Senado y dos días después a miembros del personal del Comité de Inteligencia del Senado.

Lo cierto es que aproximadamente a mitad de 2021, cuando el Pentágono emita el informe, el mundo tendrá una mejor idea respecto a si algún país podría ser el responsable de algunos avistamientos de fenómenos aéreos anómalos o si éstos obedecen a un explicación más exótica.

Fuentes: CNN, Military.com, The New York Times, Independent en Español y Wilx.com

Incidente Calvine: 50 años más de embargo para fotografías OVNI

publicado a la‎(s)‎ 12 ene 2021 3:47 por Plataforma Sites Dgac

El Gobierno de Reino Unido se negó a divulgar al público una serie de seis fotografías de un objeto volador no identificado obtenidas durante lo que es conocido como “El Incidente Calvine” y, en una polémica decisión, ordenó que esas imágenes sean mantenidas en custodia por 50 años más.
Reconstrucción gráfica de una de las fotografías correspondientes al Incidente de Calvine.

Nick Pope en la actualidad.

En agosto de 1990, dos hombres de Perthshire paseaban a pie por las tierras altas de escocia cerca del poblado de Calvine cuando, sorprendidos, vieron un peculiar OVNI sobrevolando el área y dos aviones caza en las inmediaciones, que habrían realizado sobrevuelos a baja altura.

Aunque quizás un relato de este tipo no sea único, lo que hace especial a este caso es que los testigos, que estaban premunidos de una cámara fotográfica, sacaron 6 fotografías a color del extraño objeto y a plena luz del día.

El avistamiento habría durado unos 10 minutos, tiempo durante el cual el objeto permaneció silencioso y sin movimiento, para luego desplazarse a gran velocidad en forma vertical y desaparecer en el firmamento.

Fotos requisadas

Los sorprendidos testigos enviaron las fotografías a un periódico escocés y un periodista contactó a la oficina de prensa del Ministerio de Defensa de Reino Unido para solicitar comentarios al respecto.

De algún modo, el Ministerio de Defensa logró conseguir todas las fotos y los negativos en poder del periódico, que nunca los recuperó.

“En la serie de culto Los Expedientes X, Fox Mulder tiene un afiche de un OVNI en el muro de su oficina en un sótano y debajo de eso se leen las palabras ‘Quiero creer’. En la oficina del Ministerio de Defensa, que servía como centro neurálgico del proyecto OVNI de Reino Unido, teníamos algo muy similar. Pero nuestra foto era real”, asegura Nick Pope respecto a una de las imágenes de Calvine.

Nick Pope es una figura muy conocida en el mundo de la ufología y los medios suelen presentarlo como el “Fox Mulder de la vida real” debido a que entre 1991 y 1994 trabajó en la oficina del Ministerio de Defensa de Reino Unido a cargo de la investigación de fenómenos aéreos anómalos.

Según Pope, durante su trabajo como investigador oficial de fenómenos aéreos anómalos vio las fotografías originales y accedió a las conclusiones extraídas a partir de un pormenorizado estudio. Por eso, no duda en calificar al material como “las mejores fotografías jamás tomadas de un OVNI”.

Análisis de imágenes

“Los técnicos del Ministerio de Defensa entraron en acción. Las imágenes fueron agrandadas y analizadas, usando todos los recursos y capacidades de especialistas de la comunidad de Inteligencia”, escribió Nick Pope en la edición escocesa del diario The Sun.

Aunque Pope está obligado a no hablar de por vida sobre ciertos detalles de lo que vio durante su período como investigador oficial de fenómenos aéreos anómalos, asegura que el análisis efectuado fue sensacional y que arrojó que las fotografías no habían sido trucadas.

Las tomas mostraban un artefacto de origen desconocido con una estructura, diferente de cualquier aeronave convencional. Tenía forma de diamante y no tenía fuselaje, alas, cola, turbinas ni marcas de ningún tipo. El análisis arrojó que no era de procedencia rusa ni estadounidense, por lo que su origen quedó sin explicación.

Los archivos oficiales divulgados por el Gobierno británico sobre el incidente de Calvine, junto a decenas de otros incidentes OVNI, no incluyen las fotografías y los nombres de los testigos fueron suprimidos, de modo que los investigadores tampoco han podido acceder a ellos.

Hace algunos años, mientras colaboraba con un programa de televisión, Nick Pope trabajó junto a un arista gráfico en Los Ángeles y reconstruyeron una de las fotografías, guiándose principalmente por lo que recordaba Pope. Según él, el resultado es parecido, pero no corresponde a las imágenes reales.

Larga espera

De acuerdo a los reglamentos de Reino Unido, las fotos tenían que ser mantenidas en reserva durante 30 años. Eso significaba que deberían estar disponibles para el escrutinio público a partir del 1 de enero de 2021. Sin embargo, el Ministerio de Defensa, sin explicación, bloqueó la divulgación de los documentos gráficos por 50 años más, hasta 2072.

En estos momentos, la Oficina del Comisionado de Información, que es el regulador británico sobre la divulgación de información, está estudiando un recurso presentado en virtud de la Ley de Libertad de Información respecto a los Archivos Nacionales donde se mantienen esos documentos.

Consultados por la versión escocesa del periódico The Sun, los Archivos Nacionales se rehusaron a formular comentarios y el Ministerio de Defensa tampoco quiso realizar declaraciones.

Fuente: The Scottish Sun (https://www.thescottishsun.co.uk)

Luis Elizondo, un hombre de Inteligencia

publicado a la‎(s)‎ 30 sept 2020 6:26 por Plataforma Sites Dgac

En diciembre de 2017, la comunidad internacional se sorprendió por la filtración de videos de la Marina estadounidense que mostraban filmaciones de fenómenos aéreos no identificados durante ejercicios de aviones cazas.
Luis Elizondo, el controvertido director de seguridad global y programas especiales de la Academia de Artes y Ciencias Hacia las Estrellas y ex funcionario de Contrainteligencia del Pentágono de Estados Unidos.
Ya en ese entonces, se rumoreaba que la entidad detrás de la filtración de ese material oficial era To the Stars Academy of Arts and Science (TTSA), una polémica compañía encabezada por el ex vocalista del grupo de rock Blink-182, Tom DeLonge, e integrada por científicos y ex funcionarios gubernamentales.

Desde esa época ha cobrado notoriedad Luis Elizondo, un ex funcionario de Inteligencia del Gobierno de Estados Unidos y actual director de seguridad global y programas especiales de TTSA. Entre 2017 y 2020, Elizondo ha aparecido en programas de televisión dedicados al tema de los OVNIs en canales como The History Channel y participado en unos pocos eventos ufológicos.

Cuando aún trabajaba para el Gobierno estadounidense, Elizondo también habría formado parte del Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales (AATIP, por su sigla en inglés), un proyecto secreto del Pentágono cuya existencia fue revelada hace sólo unos pocos meses y en el cual también habría tenido un papel primordial Bigelow Aerospace, la empresa espacial del multimillonario Robert Bigelow, en calidad de contratista.

El CEFAA contactó a Elizondo y le formuló algunas preguntas sobre su trabajo e involucramiento en los fenómenos aéreos anómalos. Tras varios meses y la insistencia de nuestra parte, finalmente Elizondo respondió a nuestras preguntas.

Experto en contrainteligencia

Algunas de sus respuestas son evasivas e intrigantes y reproducimos ese intercambio en forma íntegra a continuación:

—¿Cuándo y cómo se involucró usted en la investigación de los fenómenos aéreos no identificados? ¿El problema de los OVNIs le interesó cuando era joven, o su interés surgió posteriormente en su vida, mientras trabajaba para el Gobierno de Estados Unidos?

Nunca fui un investigador de OVNIs. Soy un investigador por oficio y me pidieron ser parte del programa AATIP en 2008 y acepté la responsabilidad. Mi trabajo para AATIP involucró inicialmente proveer de contrainteligencia y pericia en seguridad. Cuando era joven, no tenía intereses específicos en los FANIs. Fue mi exposición a la realidad del fenómeno lo que me motiva hoy. 

—Usted ha estado en el ojo público en los últimos años debido a su participación previa en una investigación secreta del Pentágono sobre los FANIs y ahora como miembro de TTSA y figura pública que aparece en programas de televisión. Según artículos de prensa, el programa FANI del Pentágono terminó hace años. ¿Usted cree (o tiene conocimiento) que el Gobierno de Estados Unidos aún está investigando FANIs?

El Gobierno de Estados Unidos aún está, de hecho, involucrado con la investigación de FANIs. El programa AATIP ahora se está convirtiendo en un asunto conocido a nivel público debido al reciente interés del Congreso. 

“Hechos”

—¿Tiene usted una creencia personal respecto a los fenómenos FANIs, como que tengan un origen en el espacio exterior o que se trate, por ejemplo, de operaciones humanas encubiertas disfrazadas de alienígenas?

Prefiero no pontificar sobre mis creencias personales. No creo que el fenómeno FANI sea sobre “creencias”, es sobre “hechos”.

—¿Puede decirnos alguna cosa sobre el Proyecto A.D.A.M.? ¿Han descubierto algo analizando materiales que supuestamente provinieron de OVNIs? ¿Cómo saben ustedes cuando los materiales provinieron realmente de objetos voladores no convencionales y no son un fraude? ¿Qué tan difícil es encontrar materiales de auténticos objetos voladores no convencionales?

El Proyecto A.D.A.M. es la culminación de esfuerzos por parte del equipo de TTSA y otros para obtener, analizar, evaluar e investigar material que es de un origen desconocido. Específicamente, para determinar si esos materiales poseen propiedades únicas que puedan ayudar a incrementar nuestro entendimiento de la física, la tecnología y posiblemente la Humanidad.
 
Evasivas 

—¿TTSA tiene alguna relación con el señor Robert Bigelow? Él es bien conocido por haber financiado investigaciones pasadas sobre FANIs y su empresa aeroespacial también estuvo involucrada con el programa del Pentágono, de modo que me preguntaba si actualmente él está involucrado con TTSA.

Bigelow es un pionero y muchos dentro de TTSA conocen al señor Bigelow tanto en forma personal como profesional; sin embargo, para responder completamente a la pregunta, el señor Bigelow tendría que darle una declaración.

—¿El TTSA tiene alguna relación con el Dr. Jacques Vallée? Él posiblemente sea uno de los investigadores OVNI más importantes del mundo y en sus memorias habla de su relación laboral en el pasado con gente actualmente involucrada con TTSA, como el doctor Hal Puthoff.

Por favor, remítase a la respuesta de arriba. El doctor Jacques Vallée tendría que darle una declaración.

Roswell

—¿Tiene usted alguna información privada o no pública sobre el incidente OVNI de Roswell o cualquier opinión personal o ideas sobre lo que pudo haber pasado realmente allí en 1947?

No puedo responder en este momento.

—Como miembro de TTSA o a título personal, ¿ha tenido usted algún contacto con ufólogos chilenos o la posibilidad de estudiar algún caso FANI chileno?

Nuestros amigos en Latinoamérica son numerosos, al igual que el número de avistamientos creíbles. TTSA es sobre “asociaciones”, incluyendo aquellas que son internacionales. Como dije antes, TTSA cree que estos fenómenos son realmente globales y, como tal, las asociaciones globales parecen prudentes.

Fenómenos aéreos anómalos merecen ser estudiados por la ciencia

publicado a la‎(s)‎ 27 ago 2020 5:31 por Plataforma Sites Dgac

Desde hace aproximadamente tres años, los fenómenos aéreos anómalos, conocidos más comúnmente como OVNIs, han vuelto a concitar la atención del gran público y de los medios de comunicación convencionales debido a filtraciones de filmaciones de la Marina estadounidense en 2017 que este año fueron confirmadas como reales por el Pentágono.
Ravi Kopparapu, científico planetario de la NASA y coautor del artículo de Scientific American.

Fotograma de una de las imágenes de un FANI filmado por la Marina estadounidense que fue filtrado a la opinión pública en 2017.

Jacob Haqq-Misra, astrobiólogo e investigador del Blue Marble Space Institute of Science y coautor del artículo publicado en Scientific American.
Mientras medios como The New York Times siguen publicando artículos sobre el tema con cierta regularidad y anticipando posibles nuevas divulgaciones por parte de las autoridades estadounidenses, a fines de julio la revista Scientific American publicó un artículo firmado por el científico planetario de la NASA Ravi Kopparapu y por el astrobiólogo e investigador del Blue Marble Space Institute of Science Jacob Haqq-Misra en que sostienen que los fenómenos aéreos anómalos merecen una investigación científica.

Equipos multidisciplinarios

En el artículo, los autores recuerdan que en la década de 1960 ya existió un interés por investigar el tema de los objetos voladores no identificados (OVNIs) en forma científica y para eso la Fuerza Aérea de Estados Unidos contrató a la Universidad de Colorado para que realizara ese estudio.

El proyecto de investigación OVNI de la Universidad de Colorado estuvo a cargo del reconocido físico Edward Uhler Condon y operó entre 1966 y 1968, estudiando casos y reuniendo antecedentes.

Al final de la investigación, la “Comisión Condon” emitió lo que hoy es conocido como “Informe Condon”, en que concluyó que era improbable que un mayor estudio de los OVNIs fuera interesante desde el punto de vista científico.

El “Informe Condon” produjo gran controversia a fines de los sesenta y aún se discute hoy, pues miembros de la comisión acusaron irregularidades en la forma de operar y en las investigaciones y afirmaron que Condon tuvo un sesgo negativo hacia el tema desde el principio. David Saunders, psicólogo y uno de los principales investigadores del grupo, publicó al respecto en un libro-denuncia titulado UFOs? Yes!

Tras la publicación del “Informe Condon”, Estados Unidos puso fin a su investigación oficial del fenómeno OVNI, el conocido “Proyecto Libro Azul”, el 17 de diciembre de 1969. Desde entonces, se suponía que la potencia mundial no investigaba más a los fenómenos aéreos anómalos en forma oficial, pero a raíz de las filtraciones de 2017 se supo que existió un programa secreto de investigación de “Fenómenos Aéreos No Identificados” en el Pentágono entre 2007 y 2012.

Con el renovado interés suscitado por las recientes revelaciones, los autores del artículo publicado por Scientific American sostienen que los OVNIs no sólo merecen ser estudiados por la ciencia, sino que para ese estudio es necesario formar equipos multidisciplinarios, en que expertos en diversas materias puedan colaborar, intercambiar información, puntos de vista y complementar competencias.

Curiosidad científica

En el texto, los autores indican que las recientes divulgaciones de videos e informaciones sobre avistamientos de fenómenos aéreos anómalos no han generado entre la comunidad científica un interés similar al que han despertado entre el público y los medios de comunicación.

“Parte del motivo podría ser el aparente tabú alrededor de los fenómenos FANI, vinculándolos a lo paranormal o la pseudociencia, al tiempo que ignoran la historia que hay detrás”, sostienen.

“¿Por qué estos eventos deberían importarle a los astrónomos, meteorólogos o científicos planetarios?... Porque somos científicos. La curiosidad es la razón por la que nos convertimos en científicos”, agregan, justificando una aproximación al tema por parte de los científicos.

Además, los autores recalcan que los fenómenos aéreos anómalos no son eventos propios sólo de Estados Unidos, sino que son “una ocurrencia mundial”.

“Varios otros países los estudiaron. Por eso, ¿no deberíamos, como científicos, escoger investigar y reducir la especulación en torno a ellos?”, proponen, y sostienen que una investigación sistemática es esencial para llevar a que el fenómeno sea del interés de la ciencia convencional.

“Quizás algunos, o incluso la mayoría, de los eventos FANI son simplemente aeronaves militares clasificadas, o extrañas formaciones climáticas, u otros fenómenos mundanos malinterpretados. Sin embargo, aún hay varios casos realmente intrigantes que podría valer la pena investigar”, advierten.

“No sabemos lo que son los FANIs y esa es justamente la razón por la que, como científicos, deberíamos estudiarlos”, concluyen.

Extrañas experiencias en Berkshire

publicado a la‎(s)‎ 29 jul 2020 5:24 por Plataforma Sites Dgac

A comienzos de julio de 2020, Netflix, la plataforma de transmisión de películas y series de televisión online vía streaming, estrenó la serie documental Unsolved Mysteries ("Misterios sin Resolver"), que es una especie de relanzamiento de la misma serie que intrigó al público durante 14 temporadas desde su primera aparición en enero de 1987.
Tommy Warner, entrevistado para Unsolved Mysteries en 2019.

Melanie Kirchdorfer, entrevistada para Unsolved Mysteries en 2019.

Thomas Reed, entrevistado para Unsolved Mysteries en 2019.
Y gracias a esta nueva temporada, el público pudo conocer un caso de avistamiento múltiple de un fenómeno aéreo anómalo relativamente desconocido y que habría ocurrido hace varias décadas.

Se trata del extraño incidente del 1 de septiembre de 1969 ocurrido en una zona semirrural conocida como “Berkshires”, en el condado del mismo nombre del estado de Massachusetts, Estados Unidos, del que habrían sido testigos alrededor de 40 personas repartidas en las localidades de Great Barrington, Sheffield, Strockbridge y Egremont.

La noche de las luces

Los relatos dan cuenta que durante la calurosa noche del 1 de septiembre de 1969, el niño Tommy Warner se encontraba en la casa de sus vecinos, los Shaw, pintando con crayones junto a Debbie Shaw, que era cuatro años mayor que él.

Ya se hacía tarde cuando Tommy se levantó y se acercó a una ventana de la sala de los Shaw, cuando escuchó una voz que le decía “Necesitas irte a casa ahora”. Sin saber de dónde provenía esa voz, el niño se asustó mucho y salió corriendo de la morada de sus vecinos para irse a su casa.

Jane Shaw, hermana de Debbie, vio afuera a Tommy corriendo sobre el mismo punto, haciendo el movimiento, pero sin avanzar, durante cinco minutos, y al recordar el episodio de adulto, Warner dijo que corría, pero que no se movía.

En cierto momento, giró hacia la izquierda y habría visto frente a él a un OVNI “caer del cielo” y lanzar un rayo sobre él, que hizo que quedara rígido durante un momento, para luego desaparecer, todo a la vista de Jane Shaw.

Siete minutos después, Tommy Warner apareció tendido de espaldas al otro lado de la propiedad. Un hermano suyo le gritaba que se levantara y corriera, pero el niño decía que no podía moverse porque creía que el haz de luz que estaba sobre él se lo impedía.

Entonces, volvió a oír una voz en su cabeza que le decía “Terminaré en un minuto”, y transcurrido ese tiempo la luz desapareció y él pudo moverse nuevamente, sólo para incorporarse y ver cómo el OVNI desaparecía desplazándose por el cielo.

Captores desconocidos

A tres kilómetros de ahí, en el cercano Lago Mansfield, Melanie Kirchdorfer, de 14 años, llegaba en el auto familiar junto a su padre, madre y hermana al estacionamiento del lago para comer unos helados que habían comprado recién.

“Mi padre entró al estacionamiento y entonces apareció un aura radiante y luminosa”, recordó la mujer al compartir su testimonio con Unsolved Mysteries.

Sorprendido, el padre de Melanie decidió perseguir con el vehículo a la cosa luminosa, pese a la oposición de su esposa e hijas. La madre trató de calmar a las niñas diciendo que se trataba de una estrella fugaz, pero ellas creían que no se trataba de eso.

La hermana de Melanie no recuerda más allá de ese punto, pero en su relato ella asegura que habrían “levitado” para posteriormente “estar en una nave”, en la que se encontraba recostada y donde había “gente joven”, como niños, que luego “fueron desapareciendo uno a uno”.

Tommy Warner, a quien Jane Shaw dijo haber visto desaparecer tras ser alcanzado por un rayo proveniente del OVNI, asegura que habría visto a Melanie Kirchdorfer al interior de algún lugar extraño al que había sido transportado, porque “recuerda sus ojos”, pero la mujer afirmó que no tiene memorias de haberlo visto a él en ese lugar.

Tras ese extraño episodio, Melanie dijo haber recuperado la conciencia cuando estaba sola en el lago, por lo que tuvo que volver a su casa caminando.

La experiencia de los Reed

Pasadas las 21:00 horas de ese mismo día, Thomas Reed, de 9 años, volvía a su casa en el automóvil familiar junto a su madre, Nancy, a su abuela y a su hermano menor Matthew. La madre de los Reed dirigió el automóvil hacia el puente Sheffield, a unos 10 kilómetros al sur del poblado de Great Barrington.

Al salir del puente, que era cubierto, Reed dijo que vieron hacia la izquierda una luz que parecía alzarse desde la orilla del río Housatonic. Su madre, Nancy, la describió como una “bola de luz” suspendida en el aire a unos “dos pisos” de altura, y que brillaba.

Acto seguido, el OVNI se habría elevado y, de acuerdo a Thomas Reed, habría arrojado “barras de luz” hacia el suelo. Mientras todos miraban lo que pasaba, Matthew Reed giró hacia la derecha y vio lo que posteriormente dijo que era una especie de bola naranja que parecía rodar.

El automóvil avanzaba y los ocupantes dijeron sentir el ambiente “viciado”, como con un cambio de presión y un silencio total.

La madre de los Reed detuvo el auto a un lado del camino y a continuación sus ocupantes habrían visto, flotando, a un objeto en forma de disco. Nancy Reed lo describió como una caparazón de tortuga y Thomas Reed aseguró que tenía al menos 90 metros de largo.

Mientras observaban el extraño objeto por las ventanas abiertas del auto y con una temperatura de alrededor de 30 grados Celsius, todo el interior del vehículo se iluminó como si fuera de día.

De pronto, el silencio absoluto dio paso a un súbito ruido de grillos y ranas, y eso es lo último que recuerdan tanto Nancy como Thomas Reed. Según este último, el resto de sus recuerdos son fragmentados. Afirma haberse visto al interior de un lugar extraño, como un hangar “más grande que una cancha de fútbol (americano)”, donde había extraños aparatos luminosos. Sin embargo, en total recuerda unos 15 minutos de todo el episodio, cuando en realidad transcurrieron alrededor de tres horas.

Su madre y los demás miembros de la familia tampoco recuerdan qué ocurrió en ese lapso. El siguiente recuerdo de Nancy Reed es haber llegado con el automóvil a una farmacia localizada un poco más al sur, con la abuela de los Reed en el asiento del conductor y la madre en el del copiloto, cuando originalmente era la madre la que estaba al volante.

“Evento sobrenatural”

En 2015, la Sociedad Histórica de Great Barrington reconoció al “evento sobrenatural” de 1969 como un hecho histórico oficial. Incluso, contribuyentes privados erigieron una placa conmemorativa del incidente, pero provocó algunas controversias en la comunidad y luego fue retirada.

La placa decía: “La inducción oficial del primer incidente extraterrestre/OVNI de nuestra nación”.

En total, alrededor de 40 personas informaron haber sido testigos de las extrañas luces en el cielo de la zona de Berkshires esa noche y, algunas de ellas aseguraron haber vivido experiencias extremadamente inusuales.

¿Se trató de un invento, de un fraude o de psicosis colectiva? Menos de dos meses antes, el hombre había pisado por primera vez la Luna con la misión Apolo XI de la NASA, de modo que probablemente la imaginería espacial estaba en un punto particularmente alto.

Pero, como sea, el incidente aún permanece sin explicación hasta nuestros días. Y los únicos testimonios de las experiencias vividas y de la presencia de objetos voladores son los relatos de los testigos. No hay fotografías, no hay imágenes ni videos, por lo que hasta ahora constituyen sólo relatos.

Roswell, o la gran leyenda de la ufología

publicado a la‎(s)‎ 13 jul 2020 6:23 por Plataforma Sites Dgac

El 24 de junio de 1947 tuvo lugar el avistamiento de fenómenos aéreos anómalos por parte de Kenneth Arnold en Estados Unidos, que dio pie a una serie de reportes similares en ese país y en el resto del mundo e iniciando de esa manera lo que se ha dado en llamar la “era OVNI contemporánea”.
Uno de los sitios en el desierto de Nuevo México donde supuestamente se habría estrellado un objeto a principios de julio de 1947.

Portada del periódico Roswell Daily Record del 8 de julio de 1947 en que se publica la noticia sobre la captura de un "platillo volador" en la región de Roswell.

El mayor Jesse Marcel mostrando para la prensa restos recuperados en el rancho Foster en julio de 1947.

Sin embargo, desde mediados de los noventa cobró prominencia un caso que tuvo lugar a la semana siguiente del avistamiento de Arnold y que actualmente es considerado como el más célebre en la historia de la ufología. Nos referimos, por supuesto, al famoso “Caso Roswell”.

Algo se estrella en Nuevo México

Entre el 2 y el 4 de julio de 1947, durante una noche de tormenta algo se estrelló en el rancho de J.B. Foster en Nuevo México, localizado a unos 130 kilómetros al noroeste del poblado de Roswell.

A la mañana siguiente, William “Mac” Brazel, que era el capataz del rancho Foster, encontró en terrenos de la propiedad los restos de algo que no pudo identificar. Había restos como de papel metálico y pequeñas vigas y palitos que recuerdan a lo que ahora conocemos como plástico.

Pasaron algunos días hasta que Brazel pudo cargar su camioneta con restos de ese material para llevarlos al pueblo y le mostró lo que había encontrado al sheriff de Roswell, George Wilcox.

El agente de la ley tampoco pudo identificar el material y dio aviso a la base aérea. Desde allí enviaron al mayor Jesse Marcel, quien examinó los restos e interrogó a Mac Brazel.

Intrigado, Marcel pidió a Brazel que lo llevara al lugar donde había recogido los restos. De esa manera, Brazel guió hacia el rancho Foster al mayor Marcel y al capitán Sheridan Cavitt, que era un oficial de Inteligencia.

Como los militares no sabían de qué se trataba el material que aún estaba esparcido en el terreno del rancho, informaron sobre la situación a sus superiores y eso dio pie a una “operación rastrillo”, en que un contingente de uniformados se desplazó al lugar para recoger hasta el último pedazo del extraño material.

Tras la recuperación de los restos, el jefe de la base aérea de Roswell, coronel William “Butch” Blanchard, ordenó al oficial encargado de Relaciones Públicas, Walter Haut, a que redactara una nota informando que el Escuadrón de Bombarderos 509 había recuperado los restos de un “platillo volador” en un rancho en las inmediaciones de Roswell.

Divulgación y desmentido

El Escuadrón de Bombarderos 509 era el único en el país que transportaba la bomba atómica y fueron aviones de esa unidad los que las lanzaron sobre Hiroshima y Nagasaki, en Japón, el 6 y 9 de agosto de 1945. Por lo tanto, se consideraba que el personal militar apostado en Roswell era altamente especializado y la nota emitida por la base aérea ciertamente captó la atención a nivel nacional y fuera de las fronteras de Estados Unidos cuando el Roswell Daily Record, el periódico local, publicó en la portada de su edición del martes 8 de julio de 1947 que la base aérea del Ejército en Roswell tenía la custodia de un “platillo volador”.

Como el tema fue divulgado por agencias de noticias, el incidente de Roswell fue uno de los primeros artículos de carácter ufológico publicado en la prensa chilena. Sin embargo, al día siguiente el mismo periódico publicó el desmentido oficial. Los restos recuperados fueron llevados a Forth Worth, Texas, donde fueron examinados por el general Roger Ramey. ¿El veredicto? Sólo se trataba de los restos de un globo meteorológico que había caído a tierra. La noticia quedó ahí y no trascendió mayormente.

El mundo prácticamente olvidó el incidente Roswell hasta fines de la década de 1970.

Jesse Marcel reactiva la leyenda

En 1978, Jesse Marcel, de 70 años, fue entrevistado por el ufólogo Stanton Friedman. En la entrevista, Marcel dijo que los restos recuperados en el rancho Foster no eran los restos de un globo meteorológico, como se había dicho, sino de un objeto de otro planeta y que la milicia estadounidense había encubierto el caso.

Ese fue realmente el inicio del “Caso Roswell” como se conoce hasta hoy. En 1980, Charles Berlitz —autor del bestseller internacional El Triángulo de las Bermudas— publicó junto a William Moore un libro titulado The Roswell Incident, en que daba cuenta del hecho original de 1947, las declaraciones posteriores de Jesse Marcel de fines de los setentas y apuntaba a un posible encubrimiento.

Aunque ese libro en particular no tuvo un impacto considerable, volvió a posicionar a Roswell como una historia ufológica en la década de 1980 y a preparar el terreno para lo que venía.

UFO Crash at Roswell, el primer libro más detallado sobre el incidente, fue publicado en 1991 por Kevin Randle y Donald Schmitt tras realizar una minuciosa investigación sobre el caso. En el libro, los autores documentaron varios testimonios, incluyendo el del hijo de Jesse Marcel, que dice haber visto restos de lo que se estrelló en el rancho Foster cuando era niño, y de otros testigos presuntamente involucrados con la recuperación del material e incluso de cadáveres de apariencia humanoide.

En la misma línea, Stanton Friedman publicó en 1992 Crash at Corona, a lo que siguió la publicación en 1994 de The Truth About the UFO Crash at Roswell, el segundo libro sobre el caso de Randle y Schmitt, donde aportaron aún más testimonios que apuntaban a que en 1947 se recuperaron los restos de algo realmente extraño y que las autoridades encubrieron la verdad.

Como si eso fuera poco, en 1995 un cineasta llamado Ray Santilli remeció al mundo al divulgar una filmación en que, aseguraba, se mostraba la autopsia que le habían practicado a una entidad humanoide cuyo cuerpo había sido recuperado cerca de Roswell en julio de 1947.

Aunque poco después se confirmó que la supuesta autopsia era en realidad un fraude, series de televisión como Los Expedientes X se encargaron de catapultar al incidente de Roswell como el caso OVNI por excelencia y a generar una serie de discusiones y polémicas entre los que creían que algo realmente exótico había caído en el rancho Foster y las autoridades habían tratado de encubrirlo, y los que defendían la tesis de que los restos pertenecían a un objeto convencional.

Versión oficial

Ante la controversia, el Gobierno estadounidense tomó cartas en el asunto y en 1995 publicó un documento titulado The Roswell Report, en que reveló que lo que cayó en el rancho Foster era en realidad un globo perteneciente al “Proyecto Mogul”, que en 1947 era de carácter secreto y que consistía en enviar globos a gran altitud en la estratósfera con sensores especiales para captar eventuales pruebas atómicas por parte de la Unión Soviética.

En 1997 y cuando quedaba cerca de una semana para que se cumplieran 50 años del mítico caso, la Fuerza Aérea de Estados Unidos publicó un segundo informe titulado The Roswell Report: Case Closed, en que ahonda en la explicación convencional sobre el caso y agrega que las supuestas entidades humanoides reportadas eran en realidad dummies, maniquíes que lanzaban los militares desde aviones a grandes alturas para realizar diversas pruebas físicas y de equipamiento.

Con eso, las autoridades estadounidenses dieron por cerrado el tema de Roswell, aunque los ufólogos y aficionados a los OVNIs desconfían de la versión oficial y creen que algo más sucedió en el desierto de Nuevo México en 1947.

1-10 of 17