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¿Hallazgo de vida microbiana en Venus?

publicado a la‎(s)‎ 16 sept. 2020 5:00 por Plataforma Sites Dgac
El lunes 14 de septiembre de 2020, el mundo fue sorprendido por el anuncio de un grupo de científicos sobre la aparente presencia de un gas en las nubes del planeta Venus que podría ser el indicio de la presencia de vida microbiana.
Científicos anunciaron el hallazgo de gas fosfina en las nubes del planeta Venus, que podría ser generado por procesos geoquímicos hasta ahora desconocidos o por la presencia de vida microbiana.

Rodrigo Herrera Camus, académico de la Universidad de Concepción, investigador del Centro de Astrofísica CATA y doctor en Astronomía de la Universidad de Maryland.
Jane Greaves, una astrónoma del Instituto de Astronomía de la Universidad de Cardiff, en el Reino Unido, lideró el equipo responsable del descubrimiento y junto a Anita Richards, de la Universidad de Manchester; y a William Bains y Sara Seager, ambos del Massachusetts Institute of Technology (MIT), anunció a través de una videoconferencia que detectaron la presencia de fosfina en nubes a unos 50 kilómetros sobre la superficie de Venus que podrían ser un indicador de la presencia de vida.

Al mismo tiempo que tenía lugar el anuncio, la revista Nature Astronomy publicó un artículo sobre el hallazgo.

Candidato improbable

La superficie de Venus es una especie de infierno desierto y rocoso con temperaturas cercanas a los 400 grados Celsius y una presión atmosférica de más de 90 veces la que existe al nivel del mar en la Tierra.
Sin embargo, a unos 50 kilómetros sobre la superficie de Venus la temperatura alcanza unos 25 grados centígrados y existe una presión atmosférica similar a la de la Tierra. Es allí donde se ubica la fosfina que fue detectada por primera vez en junio de 2017 con el telescopio James Clerk Maxwell en Hawái.

Aunque los datos recabados con el telescopio de Hawái no fueron concluyentes, en 2019 el Atacama Large Millimiter/Submillimeter Array (ALMA), desde el Desierto de Atacama, en Chile, captó una señal definitiva de fosfina.

La atmósfera de nuestro planeta contiene una parte de fosfina entre 10 billones. En Venus en cambio, se vieron entre cinco y 20 partes por cada 1.000 millones, explicó Clara Sousa-Silva, astrónoma del MIT y coautora del estudio. Según sus análisis, esta concentración sólo puede deberse a la presencia de fenómenos geoquímicos desconocidos o a la presencia de vida.

Gas tóxico

La fosfina —o fosfano— es un gas tóxico que huele a ajo y a pescado podrido y que mata a formas de vida que dependen del oxígeno. La fosfina fue usada como arma química durante la Primera Guerra Mundial, aún se utiliza para fumigaciones agrícolas, como raticida, en la industria de los semiconductores y también es generado a partir de la elaboración de metanfetaminas.

Sin embargo, la fosfina también es un producto natural de algunas especies de bacterias anaeróbicas, que son organismos que viven en ambientes desprovistos de oxígeno, como vertederos, pantanos e intestinos de animales.

La molécula de fosfina (PH3) tiene una estructura piramidal. Arriba se ubica un átomo de fósforo y debajo, tres átomos de hidrógeno.

“Si bien se ha detectado gas fosfina en Júpiter y Saturno, estos son planetas que tienen las condiciones en su atmósfera, por ser planetas gigantes, para poder crear la fosfina sin la necesidad o la intervención de microorganismos, como ocurre acá en la Tierra”, explica Rodrigo Herrera Camus, académico de la Universidad de Concepción, investigador del Centro de Astrofísica CATA y doctor en Astronomía de la Universidad de Maryland.

“Ahora, Venus es un planeta similar a la Tierra. Entonces, el hecho de que detectemos gas fosfina, y en la abundancia en que se detectó, que es mayor que la abundancia que existe en la Tierra, indicaría que si no existe algún proceso geológico o físico químico en la atmósfera que la pueda producir, esta fosfina pueda estar, de alguna manera, ligada a la presencia de microorganismos que la generaron”, agrega el especialista.

En 2019, el equipo científico que realizó el anuncio publicó un estudio en el que concluyó que la presencia de fosfina en cualquier planeta rocoso con temperaturas templadas es un biomarcador que no tiene falsos positivos. Por eso, las hipótesis que se barajan ahora es que, en efecto, la fosfina captada en Venus se debe a procesos geoquímicos hasta ahora desconocidos en ese planeta, o a la presencia de vida microbiana.

Enigma científico

En palabras simples, la fosfina no debería estar presente en la atmósfera venusina. Según los científicos, es muy difícil de elaborar y la química en las nubes de ácido sulfúrico que cubren Venus deberían destruir esas moléculas antes de que puedan acumularse hasta alcanzar las cantidades observadas.

Sin embargo, los científicos advierten que aún la detección misma de fosfina debe ser verificada y que la huella de ese gas descrita en el estudio podría ser una señal falsa generada por los telescopios o el procesamiento de los datos.

La posibilidad de que exista vida en las nubes de Venus tampoco es algo nuevo, sino que se ha considerado por casi 60 años.

“Aunque las condiciones en la superficie de Venus hacen que la hipótesis de que exista vida allí sea implausible, las nubes de Venus son otra cosa completamente”, escribieron el renombrado astrónomo Carl Sagan y su colega Harold Morowitz en la revista Nature en 1967.

Según César Fuentes, doctor en Astrofísica de la Universidad de Harvard y académico de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, el descubrimiento “pone a Venus más arriba en la lista de prioridades para buscar vida en el Sistema Solar”.

De acuerdo al doctor Rodrigo Herrera, los próximos pasos apuntan a estudiar con más detención las características de Venus.

“El primer paso importante es mejorar el actual modelo que tenemos de la atmósfera de Venus para realmente poder descartar de que existe un proceso en su atmósfera, ya sea por la radiación del Sol, geológico, etcétera, que pueda producir la fosfina sin la necesidad de invocar microorganismos que la produzcan”, sostiene.

“Y, por supuesto, sería fantástico si pudiéramos tener sondas que fueran a visitar el planeta Venus. Existen un par de iniciativas privadas, India también tiene un proyecto en mente y la NASA en febrero anunció entre sus finalistas algunos proyectos que podrían visitar el planeta Venus”, agrega.

“Así es que si bien este hallazgo del gas fosfina no indica directamente que exista vida en Venus, aumenta nuestras posibilidades de que nuestro vecino efectivamente pueda albergar microorganismos y alimenta, por supuesto, el interés en intentar financiar misiones que visiten este planeta en el corto plazo”, concluye el astrónomo.

Fuentes: Nature Astronomy, Las Últimas Noticias, Space.com y El País.
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