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Estación Espacial Internacional, la "estrella" que orbita la Tierra

publicado a la‎(s)‎ 3 ene. 2020 3:32 por Plataforma Sites Dgac

Es de noche. De pronto, al alzar la vista al cielo o mirar las estrellas, detectamos un punto de luz moviéndose en trayectoria rectilínea por la bóveda celeste, con velocidad constante, hasta perderse de vista.
Imagen de la NASA de la Estación Espacial Internacional en órbita alrededor de la Tierra.

Los ex astronautas y hermanos gemelos Mark y Scott Kelly, en una imagen de Derek Storm (www.derekstorm.com)
A veces, quienes observan el fenómeno quedan con la impresión de haber divisado un objeto volador no identificado (OVNI), pero en realidad han sido testigos del paso de la Estación Espacial Internacional (EEI).

La estación será visible desde la zona central de Chile, desde el sudoeste, el 3 de enero entre las 22:38 y las 22:42 horas; el sábado 4 de enero entre las 21:50 y las 21:56 horas, también desde el sudoeste; el domingo 5 de enero, entre las 22:40 y las 22:43, desde el oeste; y el lunes 6 de enero, entre 21:51 y 21:57, desde el oeste-sudoeste.

La EEI es un satélite artificial habitable que se desplaza alrededor de la Tierra en una órbita baja (en promedio a unos 410 kilómetros de altura sobre la superficie del planeta) y que sirve para que astronautas de diferentes nacionalidades realicen experimentos científicos sobre biología, meteorología, física, astronomía y otras disciplinas en un hábitat de microgravedad.

Uno de sus principales objetivos, aparte de contribuir al desarrollo y bienestar de la humanidad, es sumar experiencia y conocimientos para el próximo salto: los viajes a Marte y más allá.

Puesta en órbita

El primer componente de la Estación Espacial Internacional fue lanzado en 1998 y sus primeros residentes a largo plazo, los astronautas Sergei Krikalev (Rusia), William Sheperd (Estados Unidos) y Yuri Pavlovich (Rusia), arribaron el 2 de noviembre de 2000 y permanecieron allí por 136 días, hasta el 18 de marzo de 2001.

La EEI es la mayor estructura que la Humanidad ha puesto en el espacio y, debido a su tamaño, ha tenido que ser enviada por partes para luego construirse o ensamblarse en órbita. Se estima que su costo es también astronómico, de cerca de 100.000 millones de dólares.

Se trata de la novena estación espacial habitada por tripulaciones. Previamente, hubo estaciones espaciales más pequeñas, como las rusas Salyut, Almaz y Mir y la estadounidense Skylab.

La estación es abastecida por varias naves espaciales que la visitan, como las rusas Soyuz y Progress, las estadounidenses Dragon y Cygnus y el japonés H-II Transfer Vehicle. La nave Dragon permite el regreso de carga presurizada a la Tierra, que se usa, por ejemplo, para repatriar experimentos científicos para análisis posteriores.

El programa para la EEI es un proyecto conjunto entre la NASA, la agencia espacial rusa Roscosmos, la japonesa JAXA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA).

La estación ha estado tripulada en forma continua durante 19 años y ha sido visitada por astronautas, cosmonautas y turistas espaciales de 19 países distintos, incluyendo Italia, Francia, Alemania, Sudáfrica, Dinamarca, Brasil, España y Emiratos Árabes Unidos, por nombrar a algunos.

Está dividida en dos secciones, el Segmento Orbital Ruso (SOR), operado por Rusia, y el Segmento Orbital de Estados Unidos (SOEU), que es compartido por varios países.

Experimentos con gemelos

En la EEI se realizan decenas de experimentos simultáneamente para lograr entender mejor diferentes fenómenos y mecanismos, desde el Mal de Parkinson a la combustión, lo que ayuda a la vida en la Tierra y prepara el terreno para futuras misiones a la Luna y a Marte.

En uno de los estudios más interesantes, 10 equipos de diferentes lugares de Estados Unidos observaron los cambios ocurridos en una persona sometida a los rigores de los viajes espaciales y la microgravedad.

El denominado “Estudio de los Gemelos”, publicado en un artículo en la revista Science en abril de 2019, comparó varias muestras y mediciones realizadas al astronauta Scott Kelly, ya retirado, en comparación a las de su hermano gemelo, el ex astronauta Mark Kelly, que permaneció en la Tierra.

La idea era determinar qué cambios fisiológicos, moleculares y cognitivos podrían ocurrir a personas durante períodos prolongados en el espacio. Según la NASA, fue el primer estudio de su tipo que comparó perfiles moleculares de astronautas gemelos idénticos.

Como comparten la misma composición genética, los estudios de gemelos dan a los científicos la posibilidad de explorar cómo la salud es influenciada por el medioambiente, independientemente de las variaciones físicas que ocurren naturalmente entre los individuos.

Uno de los resultados incluyó la observación en Scott Kelly del alargamiento de los telómeros, que son formaciones en las puntas de cada hebra de ADN que usualmente se achican con la edad.

Otro estudio determinó que la luz artificial afecta el comportamiento de la vida silvestre urbana, en que se examinó a animales en laboratorio y en el campo.

La leyenda de Falcon Lake

publicado a la‎(s)‎ 23 dic. 2019 3:27 por Plataforma Sites Dgac

En la historia de la fenomenología OVNI existen casos que por su espectacularidad o extrañeza, pasan a la historia y se convierten en verdaderas leyendas entre interesados, aficionados y estudiosos.
Dibujo realizado por Stephen Michalak del objeto que vio en Falcon Lake, Canadá, el 20 de mayo de 1967.

Stephen Michalak en reposo tras sufrir quemaduras provocadas por un objeto de origen desconocido. En la imagen se aprecian las quemaduras en su abdomen en forma de rejilla.
El caso de Falcon Lake es probablemente el más célebre ocurrido en Canadá, pues contiene un elemento relativamente raro en los casos OVNI: el testigo habría sufrido quemaduras cuando se encontraba muy cerca de un objeto extraño y de origen desconocido.

El 20 de mayo de 1967, cerca del mediodía, el explorador minero y geólogo aficionado Stephen (o Stefan) Michalak estaba en los alrededores de la localidad de Falcon Lake, en Manitoba, Canadá, inspeccionando una veta de cuarzo.

Mientras realizaba esas labores en solitario, se sobresaltó por el sonido de unos gansos que se vieron agitados por algo que pasaba en las cercanías. Al levantar la vista, Michalak relató haber visto sobrevolando a dos objetos con forma de disco, uno de los cuales habría descendido a unos 45 metros de donde se encontraba.

Durante los siguientes 30 minutos se dedicó a dibujar el objeto y luego se acercó a él. Sin embargo, cuando se encontraba muy cerca, el objeto habría despegado repentinamente, lanzando una emanación de aire caliente que le habría provocado quemaduras en el abdomen y tórax de Michalak.

Posteriormente, investigadores de la Real Policía Montada de Canadá y militares canadienses encontraron escombros radiactivos en el lugar y las autoridades no pudieron explicar el hecho.

Informe médico

A mediados de la década de 1970, el escritor y consultor estadounidense Chris Rutkowski se interesó por investigar y documentar los avistamientos de OVNIs ocurridos en su país, lo que lo ha llevado a dictar conferencias, colaborar en programas de radio y televisión, escribir artículos y publicar libros sobre los incidentes ufológicos más destacados ocurridos en su país.

En ese contexto, Rutkowski estudió el caso de Stephen Michalak durante décadas. “Fue tratado en el Hospital Misericordia, fue examinado por doctores. Fue a la Clínica Mayo”, relató el investigador al canal CTV News en Winnipeg.

El testigo sufrió quemaduras de primer grado en su abdomen, que lucía marcas con un patrón de rejilla, pero su camiseta y un sombrero también resultaron chamuscados. Las quemaduras de Michalak se convirtieron en ronchas y durante varias semanas después sufrió dolores de cabeza, diarrea, pérdida de peso, náusea y desmayos.
Cuando finalmente completó una evaluación física en la Clínica Mayo, en Minnesota, ese recinto médico determinó que Michalak estaba cuerdo y no alucinaba.

Años más tarde, se encontró en el lugar un pedazo pequeño de metal altamente radiactivo.

Colección de archivos

En noviembre pasado, Chris Rutkowski donó alrededor de 30.000 archivos a los Archivos y Colecciones Especiales de la Universidad de Manitoba. Eso incluye documentos personales y más de mil libros de la colección personal del autor, reportes realizados por diversas agencias y documentos sobre OVNIs del Gobierno canadiense.

Entre los ítems donados figuran los artículos personales de Stephen Michalak que resultaron quemados durante su extraño encuentro, además de los archivos de Rutkowski sobre el incidente.

La voluminosa colección de fotografías, notas de investigación, informes, publicaciones y otros documentos estarán disponibles al público por primera vez a partir del 31 de mayo de 2022, de modo que los interesados podrán reexaminar testimonios de primera mano de los relatos.

“Esta colección histórica, única e intrigante, aportará mucho a nuestro entendimiento del estudio de los OVNIs y atraerá a estudiantes y investigadores a estudiar este fenómeno por un amplio rango de motivos”, comentó la jefa de Archivos y Colecciones Especiales de la Universidad de Manitoba, Shelley Sweeney.

Chris Rutkowski y Stan Michalak, hijo del testigo, escribieron y publicaron un libro sobre la experiencia, titulado When They Appeared (“Cuando Aparecieron”) y subtitulado “Falcon Lake 1967: the inside story of a close encounter” (“Falcon Lake 1967: la historia de un encuentro cercano por dentro”), y está disponible en inglés a través de la plataforma de Amazon.

"Libro Azul": la investigación OVNI más polémica de la historia

publicado a la‎(s)‎ 18 dic. 2019 3:38 por Plataforma Sites Dgac

Hace 50 años, el 17 de diciembre de 1969, la Fuerza Aérea de Estados Unidos tomó la decisión de poner fin al “Proyecto Libro Azul”, su investigación oficial sobre el Fenómeno OVNI que existía desde 1952.
El astrónomo Josef Allen Hynek, asesor científico del Proyecto Libro Azul y considerado como muchos estudiosos como el "padre" de la ufología.

El actor Aiden Gillen interpreta a Hynek en la serie de televisión "Proyecto Libro Azul", de The History Channel.
El Proyecto Libro Azul fue una instancia sobre la que aún discuten los ufólogos. Para algunos, se trató sólo de un ejercicio de relaciones públicas para manejar las demandas de la ciudadanía norteamericana mientras que la investigación real la habrían realizado otras agencias a escondidas del escrutinio público.

Lo cierto es que el Libro Azul fue el último, y el más duradero, de una serie de proyectos de investigación sobre OVNIs por parte de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que comenzaron en 1947 tras el inicio de la “era moderna” de la ufología tras el avistamiento del piloto civil Kenneth Arnold del 24 de junio de ese año, que dio pie a que la prensa acuñara el término “platillos voladores”.

Antecesores del Libro Azul

Después del avistamiento de Kenneth Arnold y de varios otros ocurridos en distintos países a partir de junio de 1947, el teniente general de la Fuerza Aérea estadounidense Nathan Twining envió un memorando secreto sobre los “discos voladores” al Pentágono, afirmando que “el fenómeno reportado es algo real y no alucinatorio ni ficticio”.

De ese modo, nació un proyecto llamado “Señal” (“Sign”) en la base aérea de Wright-Patterson en Dayton, Ohio, con el mandato de recopilar reportes sobre avistamientos de discos voladores y evaluar si el fenómeno era una amenaza para la seguridad nacional.

En un documento secreto llamado “Estimación de la Situación”, el personal del Proyecto Señal descartó el origen soviético del fenómeno y, basándose en las evidencias disponibles, afirmó que lo más probable era que tuviera un origen interplanetario.

Sin embargo, ese documento fue rechazado por el jefe de personal de la Fuerza Aérea, general Hoyt Vandenberg. En febrero de 1949 fue creado el “Proyecto Rencor” (“Project Grudge”) como sucesor del Proyecto Señal, pero la nueva iniciativa operó hasta diciembre de ese año y luego continuó funcionando a una capacidad mínima hasta fines de 1951.

Edward Ruppelt

En marzo de 1952 finalmente entró en funciones el Proyecto Libro Azul, liderado por el capitán de la Fuerza Aérea Edward Ruppelt. Fue él quien acuñó el término “Objeto Volador No Identificado”, OVNI (“Unidentified Flying Object”, UFO, en inglés) y en 1956 publicó el libro Report on Unidentified Flying Objects.

El Proyecto Libro Azul contó con la asesoría, entre otros, del profesor Josef Allen Hynek, un astrónomo de la Universidad de Northwestern que también había colaborado con los proyectos Señal y Rencor. 

Originalmente, Hynek era escéptico respecto a los OVNIs y su trabajo era refutar avistamientos y ofrecer explicaciones convencionales, pero con los años se convenció de que los casos no explicados apuntaban a la existencia de un fenómeno real y desconocido. Muchos estudiosos del tema consideran a Hynek como el “padre” de la ufología moderna.

La Comisión Condon

Después de Ruppelt, el Proyecto Libro Azul tuvo varios directores, como el capitán Charles Hardin, el capitán George Gregory, el mayor Robert Friend y el mayor Héctor Quintanilla.

En 1966, tras avistamientos de OVNIs en los estados de Massachusetts y Nuevo Hampshire, se celebró una audiencia de la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense. Eso dio pie a un mandato para que una universidad revisara la información y archivos sobre el tema recopilados por el Proyecto Libro Azul.

Para eso, en 1966 se comisionó para tal tarea a un equipo de la Universidad de Colorado encabezado por el físico Edward Uhler Condon. La “Comisión Condon” estudió archivos, reportes y videos por tres años y concluyó que no existían méritos para realizar estudios ulteriores sobre los OVNIs, en una decisión que divide a estudiosos y críticos hasta hoy.

Ante esa conclusión, la Fuerza Aérea decidió poner fin a su investigación oficial sobre los OVNIs el 17 de diciembre de 1969. Al momento de su cierre, el Proyecto Libro Azul había recopilado 12.618 reportes sobre avistamientos de OVNIs, de los cuales 701 permanecen sin explicación.

El 16 de diciembre de 2017, los periódicos estadounidenses The Washington Post y The New York Times y la empresa multimedia Politico divulgaron que el Pentágono destinó 22 millones de dólares para una investigación secreta sobre OVNIs o “Fenómenos Aéreos No Identificados” (“Unidentified Aerial Phenomena”, o UAP en inglés) entre 2007 y 2012.

Serie de televisión

En enero de 2019, The History Channel estrenó su serie de ficción “Proyecto Libro Azul”, basada en la iniciativa real y teniendo como protagonista al astrónomo Josef Allen Hynek, interpretado por el actor Aidan Gillen (conocido por su papel como Petyr Baelish en la aclamada serie Juego de Tronos).

Aunque los personajes del astrónomo y de su esposa, Mimi Hynek, se basan en personas reales, los demás —como el capitán Michael Quinn, interpretado por el actor Michael Malarkey— son creación del equipo liderado por el director y productor Robert Zemeckis, mientras que las historias ufológicas que presenta están medianamente inspiradas en casos reales investigados por el Proyecto Libro Azul.

Confunden red de satélites Starlink con vuelo de "OVNIs"

publicado a la‎(s)‎ 4 dic. 2019 5:43 por Plataforma Sites Dgac


El "tren" de luces de esta imagen corresponde a satélites del proyecto Starlink de Elon Musk.

Uno de los satélites del proyecto Starlink.

Musk y el logo de Starlink, uno de los proyectos de su empresa aeroespacial Spacex.
Durante la noche del martes 3 de diciembre la tendencia en las redes sociales fue marcada por la difusión de supuestos avistamientos de “OVNIs” en distintas localidades de Chile.

Sorprendidos testigos comentaron y hasta subieron fotografías y videos de puntos de luz que se desplazaban velozmente en el cielo nocturno, calificándolos de un verdadero “tren” de luces.

Sin embargo, no se trataba de objetos voladores no identificados y mucho menos de artefactos de origen extraterrestre: en realidad son satélites del proyecto Starlink de la compañía aeroespacial SpaceX, del magnate nacionalizado estadounidense Elon Musk.

El planeta en línea

¿Pero de qué se trata el proyecto Starlink? Es una “constelación satelital” que está construyendo SpaceX para proveer a todo el mundo de acceso a Internet de banda ancha a bajo costo a través de una red de satélites. El proyecto contempla la puesta en órbita de miles de pequeños satélites que funcionarán en conjunto con receptores en tierra.

Anunciado en 2015, el emprendimiento tiene un costo aproximado de 10.000 millones de dólares. SpaceX lanzó al espacio los primeros 60 satélites de su “constelación” en mayo de 2019 en una órbita de 450 kilómetros.

El lunes 11 de noviembre de 2019, la empresa realizó el segundo lanzamiento de 60 satélites desde Cabo Cañaveral, en Florida, Estados Unidos, para su despliegue en una órbita de 280 kilómetros de altura.

Internet rápida y estable

Al lanzar su red satelital en órbitas comparativamente bajas, SpaceX pretende proveer de Internet rápida y estable a segmentos de la población que no tengan conectividad o que tengan conectividad baja.

La empresa planea realizar 24 misiones más en 2020, cuenta con permisos para lanzar más de 10.000 satélites en el marco del proyecto Starlink y hace poco solicitó la autorización para agregar hasta 30.000 a esa cifra.

Por eso, si ve un “tren” de luces surcando la noche es muy probable que se trate de la obra del magnate visionario. Incluso, si quiere realizar un seguimiento de los artefactos, existen sitios web como Heavens Above (www.heavens-above.com) que permiten pronosticar la fecha y lugares desde donde se podrá apreciar el paso de estos satélites artificiales.

Dibujan gigantesco avión con 800 drones en China

publicado a la‎(s)‎ 19 nov. 2019 6:19 por Plataforma Sites Dgac


La forma de un avión dibujada en el cielo nocturno de Nanchang, China, por 800 drones iluminados en el marco de la Convención de Vuelo de Nanchang 2019.

Los drones también dibujaron las formas de un helicóptero y de un avión de combate.
Un modelo de creatividad para los jóvenes chilenos es la puesta en escena sobre el cielo de una ciudad china de nada menos que 800 drones que dibujaron un gigantesco avión que avanzaba lentamente sobre Nanchang.

El espectáculo tuvo lugar el 16 de noviembre en el marco de la Convención de Vuelo de Nanchang 2019, el equivalente chino de la FIDAE, donde la industria aeronáutica de la región muestra sus más recientes avances en materia de aviación, viajes espaciales y tecnología de drones.

“El objetivo de la convención es promover el desarrollo de alta calidad de la industria de la aviación de Nanchang, ayudando a impulsar e incentivar la inversión y el auge de la industria de la aviación en China”, comentó el secretario del Comité Municipal del Partido de Nanchang, Yin Meigen.

Además de lo que parecía ser un avión de pasajeros, los 800 drones también recrearon la forma de un gigantesco helicóptero y de un avión de combate, con los aparatos emitiendo luces de distintos colores para crear mejor las imágenes a la vista de los espectadores.

Avances aeroespaciales

Los drones, o aeronaves no tripuladas, se están usando cada vez más en distintos ámbitos, desde los pequeños con fines recreativos hasta los de mayor tamaño que sirven para labores de vigilancia, transporte de productos, trabajos agrícolas y propósitos bélicos.

En los últimos meses, China ha sorprendido con anuncios y avances en materia aeroespacial.

Hace poco más de un mes, presentó el prototipo del helicóptero “Super Great White Shark” (“Súper Gran Tiburón Blanco”), que tiene una forma circular que recuerda a un “platillo volador”, puede disparar misiles y ser invisible a algunos radares, y hace unos días probó con éxito un módulo de aterrizaje para una misión no tripulada a Marte en 2020.

(Fuente: www.xataka.com)

Paul Hellyer, de político a exopolítico

publicado a la‎(s)‎ 5 nov. 2019 9:15 por Plataforma Sites Dgac   [ actualizado el 5 nov. 2019 9:16 ]

El ex Ministro de Defensa de Canadá ha logrado notoriedad por sus afirmaciones sobre la supuesta presencia de extraterrestres.
Paul Hellyer, un ex ministro de Defensa y ex parlamentario canadiense, se ha convertido en el político de más alto rango en el mundo en defender públicamente su creencia en la visita de razas extraterrestres a la Tierra.

(Fuente: video.vice.com)
En el mundo de la ufología existen ciertos personajes que realizan afirmaciones de grueso calibre sin ofrecer prueba alguna, que no obstante son admitidas en forma ciega por algunos seguidores del tema.

Por ejemplo, muchos aficionados creen en la existencia de razas extraterrestres que provendrían de distintos lugares del cosmos, como las Pléyades, la constelación de Andrómeda, Orión o el sistema estelar binario Zeta Reticuli.

Los ufólogos más críticos no toman en serio ese tipo de afirmaciones, pero incluso ellos pueden llegar a sorprenderse cuando el que propaga esos relatos es alguien que ha ocupado puestos importantes a nivel oficial.

Carrera política

Paul Hellyer (n. 1923) es un político canadiense que desde hace algunos años ha logrado notoriedad en el ambiente ufológico por decir públicamente que razas extraterrestres han visitado la Tierra desde hace miles de años.

En su biografía está plasmada su carrera como servidor público. Entre 1939 y 1946 sirvió en el Ejército canadiense. Entre 1949 y 1974 fue miembro del Parlamento de su país y entre 1963 y 1969 se desempeñó como Ministro de Defensa y posteriormente como Ministro de Transportes de Canadá.

Por eso, cuando se escucha decir a un ex ministro de Defensa canadiense que existen varias razas de seres extraterrestres, eso llama la atención, pues uno supone que un hombre que haya ocupado altos cargos gubernamentales en un país que es un aliado clave de Estados Unidos estaría en mejor posición que el ciudadano común para saber sobre estas cosas.

Sin embargo, solo basta revisar el involucramiento de Hellyer con la ufología para darse cuenta que su “autoridad” para saber u opinar sobre estos temas no tiene ningún asidero.

Un buen destape

Entre el 29 de abril y el 3 de mayo de 2013 se realizó en el National Press Club en Washington, D.C., un evento denominado Citizen Hearing on Disclosure, o “Audiencia Ciudadana sobre el Destape”.

El evento fue organizado por la productora CHD2, con sede en Los Angeles, que pagó 20.000 dólares a media docena de ex congresistas estadounidenses para que asistieran a una simulación de audiencias del Congreso con 40 investigadores y testigos del Fenómeno OVNI.

Entre los participantes figuraron nombres conocidos en el ambiente ufológico, como Richard Dolan, Nick Pope y Kevin Randle, además de representantes latinoamericanos como el peruano Anthony Choy, el brasileño Ademar Gevaerd y el periodista chileno-estadounidense José Antonio Huneeus.

Cuando le tocó presentar su testimonio, Paul Hellyer, de 89 años en ese momento, explicó muy claramente su involucramiento con la ufología y cómo formó sus creencias en torno al tema.

Al presentarse (el video está disponible en YouTube e incluso existe una versión con subtítulos en castellano), el político dijo haber servido en tres gobiernos de su país por un total de 23 años y medio.

Después afirmó que mientras era ministro de Defensa de Canadá tuvo reportes de avistamientos de OVNIS que pasaron por su escritorio, pero que estaba demasiado ocupado para darles atención en ese momento porque estaba tratando de unir al Ejército, a la Marina y a la Fuerza Aérea en una sola Fuerza de Defensa Canadiense, de modo que los reportes sobre OVNIS no estaban en un lugar prominente en su agenda.

Realidad v/s creencias

Posteriormente, explicó que unos 10 años antes (2003) empezó a interesarse en la ufología cuando un joven le envió material de lectura, entre ellos un ejemplar del libro The Day After Roswell, the Philip Corso. Hellyer leyó ese libro en el verano de 2005 y se sintió profundamente sorprendido por su contenido.

Tras “confirmar el contenido del libro” con un general retirado de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, ahondó en el tema y comenzó a enterarse de más cosas a partir de otras fuentes y testigos.

Una de las personas con las que Hellyer se (de)formó, ufológicamente hablando, fue una periodista estadounidense que durante décadas ha defendido teorías conspirativas sobre la supuesta presencia de extraterrestres en la Tierra, a los que atribuye casos de mutilaciones de ganado.

Aunque se declara como político y no como ufólogo, Hellyer afirma públicamente que existen cerca de 80 especies de extraterrestres que han visitado la Tierra desde hace miles de años.

Y aunque en un primer momento puede sorprender que un ex ministro de Defensa canadiense sostenga ese tipo de creencias, hay que recalcar con firmeza que es falso que Hellyer haya adquirido esa información durante el ejercicio de sus funciones oficiales.

Más bien se se trata de historias que conoció años más tarde, cuando se interesó en el asunto OVNI y fue influenciado por ufólogos acríticos, como Linda Moulton Howe.

El trabajo y desempeño de Hellyer como ministro de Estado canadiense no se relaciona con su férrea defensa de la existencia de extraterrestres que visitan la Tierra, un postulado que comparte con muchas otras personas en el mundo y que se circunscribe a un sistema de creencias, semejante a las religiosas.

Satélites que son confundidos con OVNIs

publicado a la‎(s)‎ 6 may. 2019 8:18 por Plataforma Sites Dgac

A menudo, personas en todo el planeta ven desplazarse durante la noche o el día objetos luminosos a gran altura y velocidad, resultando ser satélites de comunicaciones Iridium que se deslizan en órbitas polares.  

A lo largo de la historia del CEFAA se han recibido numerosos casos de "objetos lumínicos" o simplemente lo que las personas denominan "ovnis" y que resultan ser satélites de la constelación IRIDIUM.


Estos satélites , en total alrededor de 66,  fueron diseñados por ingenieros de Motorola para proveer Servicios Satelitales Móviles dando cobertura en comunicación de voz y datos en todo el planeta.
La fábrica norteamericana  Motorola tiene entre sus logros haber proveído el equipo de comunicaciones de la sonda "Voyager 1" que transmitió el año 1977 las primeras fotografías de Saturno logradas por una nave espacial que en  esa época viajaba hacia el planeta de los anillos. 

Los Iridium deben su nombre al elemento Iridio cuyo número atómico es 77. Motorola planificó en sus inicios lanzar una constelación de 77.

Comenzaron a colocarlos en órbita a fines de la década de los ochenta para localizarlos en 6 órbitas polares con 11 satélites en cada una a una altura de 780 kilómetros.

Estos satélites tienen tres antenas muy pulidas que reflejan muy bien la luz del sol hacia la Tierra, creando una especie de cuerpo luminoso que se desplaza velozmente, todo un espectáculo durante las noches estrelladas.

Su desplazamiento es de gran velocidad y la luz que proyectan sus antenas alcanzan una magnitud de de entre -8 y -9.5. Algunos de sus reflejos a veces son tan brillantes que pueden verse, incluso, de día, confundiendo a los observadores con "ovnis".


Rastreo de aviones sobre los océanos

Hace algunas semanas, se informó que la nueva red de satélites de Iridium-Aireon podrá rastrear todos los aviones comerciales en tiempo real, en cualquier lugar del planeta.

Lo interesante de esta nueva generación de satélites Iridium es que perfeccionará radicalmente las comunicaciones y el seguimiento de los vuelos de aviones comerciales en todo el planeta, especialmente cuando las rutas son transoceánicas y los radares de tierra no tienen alcance.   


Cohete Falcon 9

En el mes de enero pasado, un cohete Falcon 9, de SpaceX, puso en órbita los últimos diez satélites de la nueva red de "Iridium Communications" en la que invirtió 3.000 millones de dólares. 

La empresa Aireon afirma que el setenta por ciento del espacio aéreo mundial no tiene vigilancia y las aeronaves vuelan sobre los océanos e informan sobre sus posiciones al control de tráfico aéreo cada 10 a 15 minutos en cuyo lapso de tiempo no se saben dónde están. 

En el futuro, la nueva red de satélites de Iridium-Aireon hará imposible que un avión desaparezca.  También podría permitir rutas de vuelo más directas, la posibilidad de menos retrasos y menor tiempo de vuelo entre continentes.

Destello de un satélite Iridium


Satélite Iridium - versiones iniciales


Nueva generación de satélites

“Lens flares”, esos destellos espectaculares

publicado a la‎(s)‎ 5 nov. 2018 11:40 por Plataforma Sites Dgac   [ actualizado el 5 nov. 2018 12:04 ]

La palabra inglesa “flare” se puede definir como “un repentino y breve estallido de luz brillante”. También se usa con el sentido de llamarada o destello. Un gran porcentaje de reportes que recibe el CEFAA, incluyen fotografías que los muestran. Repasaremos brevemente su naturaleza y cómo descubrirlos antes de apresurarse a calificarlos como objetos voladores no identificados.


Figura  1. Fenómeno aéreo reportado sobre Temuco.




Figura  2 ¿Qué es lo que produce un “flare”?




Figura  3. Esquema de un objetivo fotográfico.




Figura  4. Análisis geométrico de un destello parásito.




Figura  5. “Flare” en una puesta de Sol.




Figura  6. Histograma de una puesta de Sol con “flare”.

Una parte importante de los relatos de avistamientos de fenómenos aéreos anómalos que recibe el CEFAA, se apoyan en fotografías que los muestran (Figura 1). 


¿Cuál es su origen?

En condiciones óptimas, casi toda la luz que atraviesa un objetivo fotográfico llega al plano focal (*) y forma la imagen. Sin embargo, a veces, parte de esta luz no se refracta correctamente hacia dentro y se refleja en la superficie de las lentes y otros elementos que se encuentran al interior de los objetivos o monturas. Y si bien no forman una imagen en el plano focal, igual lo atraviesan y entonces quedan impresas en la imagen y la alteran. (Figura 2)

Si tomamos en cuenta que el interior de un objetivo zoom actual puede estar compuesto de diez o más lentes y elementos individuales, no es tan difícil que existan haces de luz reflejados, dispersos y vueltos a reflejar en su interior. (Figura 3)


¿Dependen de la máquina fotográfica que se usó?

Los reflejos en la cámaras son corregidos en el proceso de diseño y fabricación de los objetivos fotográficos, empleando recubrimientos interiores y combinaciones especialmente diseñadas de lentes.  Las soluciones existen, pero como encarecen el precio de los objetivos, se pueden esperar mayores índices de “flare” en los kit de las cámaras reflex digitales de nivel más básico.

Los reflejos han estado presentes desde siempre en las lentes de los equipos fotográficos. En las cámaras análogas, se traducen en marcas irregulares en el negativo o en su degradación general cuando se fotografía con la fuente luminosa de frente. En el caso de las cámaras digitales, la existencia de estas luces parásitas hace que al sensor le llegue una información “diferente” a la que se observa a través del visor del equipo. 


¿Cuándo sospechar que se trata de ellos?

Dependiendo de la intensidad de la luz que incide en las lentes, cambiará el efecto “flare” que altere la fotografía. Una constante es su aparición en las imágenes finales sin haber sido vistos en la escena fotografiada.

Cuando se trata de luces difusas, estas se pueden manifestar en las imágenes como velos, semejantes a neblinas iluminadas que destiñen los colores, empobreciendo sus contrastes y su intensidad. Si la intensidad de la luz incidente aumenta, pueden generarse figuras similares a estrellas, formas geométricas regulares o parecidas a anillos de luz.

Cuando las fotografías se toman enfrentando fuentes de luz intensas -como el Sol, la Luna, focos situados en contraluz y brillos fuertes -entonces los “flares” se pueden superponer a las imágenes formando distintos tipos de artefactos (**)  o manchas luminosas consideradas anormales. A veces, podrán ser reflejos de alguna parte de la estructura interior de los objetivos fotográficos.


Los “flares” que recibe el CEFAA

Al analizar las fotografías de los casos, los pesquisamos complementando dos procedimientos: buscando simetrías y revisando el histograma de tonos (***)  de las imágenes. A continuación ejemplificaremos estos métodos: simetrías en las imágenes y huellas de los destellos en los histogramas.


a) Simetrías en las imágenes

En enero de 2018 el CEFAA recibió una serie de fotografías de lo que se calificaba como un objeto volador no identificado asociado a una condición meteorológica. El objeto de la Figura 4 no había sido visto más que en las tomas. Para confirmar su origen se procedió a analizarlas geométricamente, trazando las diagonales que unieran los vértices de la imagen y ubicaran su punto de simetría. Así se constató la relación existente entre el objeto reportado y el Sol, que era la principal fuente de luz de la escena.


b) “Flares” en los histogramas

Aún cuando tengamos elementos muy oscuros  en la escena fotografiada (Figura 5), una imagen con “flare” produce un histograma en el que existen pocos valores asociados a la zona de tonos obscuros, que se encuentra en el lado izquierdo del gráfico (Figura 6). 




En conclusión, los “flares” o destellos parásitos no son objetos voladores no identificados, sino que efectos de luz producidos por la cámara que captura las imágenes. 

De platillos voladores a fenómenos aéreos

publicado a la‎(s)‎ 26 oct. 2018 12:07 por Plataforma Sites Dgac   [ actualizado el 3 dic. 2019 7:57 ]

"Platillo volador" y "OVNI" son palabras usadas comúnmente para referirse a lo que en el CEFAA entendemos como fenómenos aéreos. En muchas ocasiones, llevan a crear representaciones mentales que poco tienen que ver con lo que se ha buscado describir con ellas. Por lo mismo, no solamente pueden confundir, sino que además tienen la capacidad de transformarse en elementos sobre los cuales se fundamentan razonamientos más complejos. Este documento busca explicar su significado y relatar brevemente cómo se originaron.







Figura 1. Kenneth Arnold















Figura 2. Edward Ruppelt










Figura 3. Richard F. Haines

El concepto de platillo volador

Platillo volador es  un concepto acuñado por el periodista norteamericano Bill Bequette, al interpretar una observación efectuada por el piloto civil estadounidense,  Kenneth Arnold (Figura 1), quien se encontraba colaborando en la búsqueda de un avión de la marina extraviado con más de 20 efectivos, el 24 de junio de 1947.

Arnold, piloteando un monomotor  Call- Air- 2, de ala baja y de dos asientos, pasadas las dos de la tarde y volando en las cercanías del monte Rainier con buen tiempo y un cielo sin nubes, de pronto observó unos extraños reflejos en la cabina. Cuando miró hacia el este en dirección al cerro Rainier vio el vuelo de nueve objetos que se desplazaban en dirección sureste, en el Estado de Washington, en Estados Unidos.

Al comienzo pensó que se trataba de aviones muy rápidos de la Fuerza Aérea (USAF), sin embargo cuando empezó a buscar las alas o los timones de los objetos, no los encontró.

Su experiencia la narró al reportero Bill Bequette, quien interpretó el avistamiento como platos voladores. Posteriormente Arnold señaló que los objetos que observó se parecían más a una especie de medialuna.

El concepto platillo volador fue profusamente usado por los medios de comunicación hasta fines de la década de los sesenta.


¿ Qué es un OVNI?

Objeto Volador No Identificado (OVNI). El concepto comenzó a usarse por  los investigadores estadounidenses entre los años 1952 y 1953. Nació de los estudios e investigaciones realizadas por el oficial de la Fuerza Aérea (USAF), Edward Ruppelt (Figura 2) durante su permanencia en el llamado "Proyecto Libro Azul". 

La bibliografía sobre estos temas lo sindica como autor del término  Unidentified Flying Object (UFO), Objeto Volador No Identificado en castellano.

Ruppelt encabezó durante un par de años uno de los estudios más acabados de reportes de avistamientos en Estados Unidos, "Blue Book" que se inició el año 1947 y finalizó en 1969, logrando reunir 12.618 reportes.


¿ Qué es un FANI ?

Fenómeno Aéreo No Identificado (FANI) es un término acuñado por Richard F. Haines (Figura 3) en el año 1980, entendiéndose como tal un estímulo visual (*) provocado por un objeto o una luz que se desplaza en el espacio aéreo, que no corresponde a ninguna aeronave convencional y que después de ser investigado permanece como algo completamente desconocido.

Haines nació en Washington, Estados Unidos, graduándose de bachillerato en el año 1960. Logró un Master y un Doctorado en la Universidad Estatal de Michigan en el campo de la Sicología Experimental. 

Se desempeñó en el Centro de Investigaciones Ames de la NASA, en Mountain View, California, entre los años 1967 y 1986 como científico en numerosos proyectos de las misiones espaciales Gemini, Apollo, Skylab y Space Station.

Ha reunido más de 20 años de experiencia en el conocimiento de fenómenos aéreos anómalos, especialmente en avistamientos reportados por pilotos, análisis de evidencias fotográficas e información. 

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