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Encuentros de la US Navy con sistemas no identificados

publicado a la‎(s)‎ 19 may. 2020 5:47 por Plataforma Sites Dgac
La semana pasada, The War Zone del sitio web The Drive divulgó otros ocho encuentros de pilotos de la Marina estadounidense con objetos voladores de origen desconocido, esta vez sobre el Océano Atlántico cerca de la costa este del país, en los alrededores de la ciudad de Virginia Beach.
Caza F/A-18E/F Super Hornet como los que protagonizaron varios encuentros con artefactos aéreos de origen desconocido entre 2013 y 2014 costa afuera de Virginia Beach, en Estados Unidos.

Mapa de la zona aproximada en que tuvieron lugar los avistamientos de objetos aéreos de origen desconocido de los que trata la nota.
The War Zone obtuvo una copia de ocho “reportes de riesgo”, anotados como “Desclasificados” y “Sólo para uso oficial”, tras realizar una solicitud al Centro de Seguridad Naval a través de la Ley de Libertad de Información (FOIA, por su sigla en inglés).

Siete de los incidentes involucraron a cazas F/A-18E/F Super Hornet y ocurrieron en distintas fechas entre 2013 y 2014 en un sector costa afuera de los estados de Virginia y Carolina del Norte conocido como área de alerta W-72.

El octavo incidente ocurrió en 2019 e involucró a un avión EA-18G Growler que volaba en una porción diferente del Océano Atlántico costa afuera de Maryland, en un sector denominado área de alerta W-386.

Los incidentes

El primer incidente data del 27 de junio de 2013, cuando un caza F/A-18F Super Hornet del Escuadrón de Cazas de Ataque 11 tuvo un encuentro con una “aeronave que era de color blanco y del tamaño y forma aproximada de un dron o misil” en el área de alerta W-72. Los tripulantes del avión lo “detectaron visualmente” al verlo “pasar debajo del lado derecho del avión con aproximadamente 200 pies (61 metros) de separación lateral” mientras volaban a 17.000 pies (5.180 metros) de altitud. El objeto estaba en ascenso y tenía una estela de escape visible.

El segundo avistamiento, por parte de un caza del mismo modelo, ocurrió el 18 de noviembre de 2013 cuando los tripulantes detectaron un objeto en la zona de alerta W-72 a través del radar, a unos 12.000 pies (3.660 metros) y a una velocidad de Mach 0,1 (120 kilómetros por hora). “La aeronave tenía una envergadura de aproximadamente 5 pies (1,5 metros) y era de color blanco, sin otras características distinguibles”, comentó el piloto, que observó al objeto y pudo seguirlo por una hora.

De acuerdo a ese reporte, la Marina concluyó que se trataba de un sistema aéreo no tripulado, pero no se pudo identificar al operador.

El tercer incidente es el mismo que el anterior, pero observado por un piloto de otro F/A-18F Super Hornet, lo que confirma la presencia de un fenómeno aéreo anómalo.

El cuarto avistamiento data del 26 de marzo de 2014, cuando un caza de las mismas características detectó un posible eco de radar a unos 19.000 pies (5.790 metros) y a una velocidad de Mach 0,1 (120 kilómetros por hora) en la misma zona. El piloto de una aeronave acompañante no lo detectó por radar y hubo una discusión respecto a si no podría haberse tratado de un eco falso debido a los fuertes vientos de más de 100 nudos (185 kilómetros por hora) a 18.000 pies (5.485 metros) de altitud.

“La aeronave desconocida parecía ser pequeña en tamaño, aproximadamente del porte de una maleta, y de color plata”, según el reporte. El piloto sólo logró pasar a 1.000 pies (300 metros) del objeto y no pudo identificarlo. Posteriormente, lo perdió de vista y no volvió a tener contacto visual.

Tres avistamientos en cinco días

En el quinto caso, del 23 de abril de 2014, otro F/A-18F Super Hornet tuvo un encuentro con múltiples “dispositivos aéreos no identificados”. La tripulación inicialmente detectó dos objetos desconocidos en el radar, uno a 12.000 pies (3.660 metros) y otro a 15.000 pies (4.570 metros), ambos aparentemente estacionarios. Posteriormente, confirmaron la presencia de los objetos usando el sistema ATFLIR del caza.

Mientras se investigaba esos objetos, otros dos pasaron por el campo de visión del sistema ATFLIR a gran velocidad y no aparecieron en el radar del avión. En al menos dos “reportes de riesgo” emitidos tras estos incidentes, comandantes de escuadrón observaron que “sólo es cuestión de tiempo para que esto resulte en una colisión en el aire”.

Al día siguiente, el 24 de abril de 2014, otros dos F/A-18F tuvieron contacto por radar con otro objeto volador desconocido mientras realizaban maniobras básicas de combate en un ejercicio. El blanco estaba estacionario o casi estacionario a 11.000 pies (3.550 metros) y ninguno de los cazas lo captó visualmente.

El 27 de abril, y por tercera vez en cinco días, la tripulación de un F/A-18F del Escuadrón de Cazas de Ataque 11 que volaban en el área de alerta W-72 reportaron un encuentro con un aparato aéreo desconocido. Aunque el reporte es más escueto que los anteriores, describe una “cuasi colisión aérea con un objeto parecido a un globo”.

El octavo y último reporte data del 13 de febrero de 2019, cuando la tripulación de un avión de guerra electrónica EA-18G Growler del Escuadrón 23 de Evaluación y Pruebas Aéreas detectó visualmente lo que describieron como “un globo climático rojo” a 27.000 pies (8.230 metros), en el área de alerta W-386.

De acuerdo al reporte, la Marina no estaba al tanto de actividades programadas con globos ni pudo identificar a individuos ni organizaciones que pudieran haber lanzado uno.

Pese a la extrañeza de las observaciones, al finalizar su artículo los redactores de The War Zone Tyler Rogoway y Joseph Trevithick manifiestan que creen que los reportes tienen una explicación y sugieren que pudo tratarse de artefactos de espionaje electrónico, posiblemente de países extranjeros.
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